Las Palmas de Gran Canaria, 7 may (EFE).
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000 familias en Canarias sufren cardiopatías familiares, una enfermedad genética y hereditaria que puede producir muerte súbita en personas jóvenes y sanas, ha explicado el responsable de la Unidad de Cardiopatías Familiares del Hospital Doctor Negrín, Aridane Cárdenes.
Estas cardiopatías se dividen en tres tipos: las miocardiopatías, una enfermedad del músculo del corazón; las canalopatías, que producen arritmias malignas, y las aortopatías, que afectan a la aorta, ha informado Cárdenes en una rueda de prensa para presentar las I Jornadas Canario-Baleares de Cardiopatías FamiliaresEl cardiólogo ha resaltado que Canarias tiene, junto a Baleares, tiene una prevalencia «más elevada que en la España peninsular por los casos de endogamia y consanguinidad que se daban en la antigüedad».
Por ello, en los últimos años se han creado las unidades de cardiopatías familiares con el objetivo de estudiar los familiares de primer grado de quien desarrolla la enfermedad y evitar eventos adversos como la muerte súbita.
Cárdenes ha incidido en la ayuda que han supuesto los avances en genética que permiten «saber quiénes son los enfermos y los portadores de la mutación» para ser capaces de activar el protocolo preimplantacional en familiares y recetar un tratamiento que ha resultado efectivo y con el que no se conocen casos de muerte súbita desde el descubrimiento de la mutación.
También ha ejemplificado la gravedad de estas cardiopatías en dos familias canarias, una del sur de Gran Canaria que ha ido heredando una canalopatía que ha provocado, a través de un ancestro común, 40 casos de muerte súbita directa, y otra de Tenerife que porta la mutación del gen emerina, que produce una miocardiopatía dilatada y que es la causa del 20 por ciento de los trasplantados cardíacos en Canarias.
Para paliar estas afectaciones, Cárdenes ha abogado por el trabajo de un equipo multidisciplinar que cuenten no solo con cardiólogos, sino también con anatómicos forenses y expertos para contar con análisis clínicos y genéticos que ayuden a anticipar a la enfermedad, ya que estas cardiopatías y su riesgo «obligan a ir por delante de la enfermedad».
El especialista ha dicho que trabajan en desarrollar un protocolo de diagnóstico precoz para iniciar el tratamiento en la fase inicial de la enfermedad, un reto al que el presidente de la Fundación Canaria Umiaya, Fernando Wangüemert, ha sumado la necesidad de crear una base de datos común en Canarias para colaborar con otros hospitales y detectar «familias que no saben que son familias» que puedan portar también la mutación y estar en riesgo.
Wangüemert, que ha lamentado que el acceso a los datos genéticos hace 30 años «era imposible», ha celebrado los avances, aunque ha alertado de que todavía llegan mutaciones «que no sabemos qué implica» porque hay aspectos de estas enfermedades «que están en pleno desarrollo», si bien ha puesto en valor la existencia de un protocolo que «dentro de la mala noticia, dé mucha seguridad y tranquilidad a los pacientes».
Cárdenes también ha incidido en que se trabaja para establecer un protocolo de muerte súbita en Canarias para contabilizar y reportar al cardiólogo «de referencia» para «evitar más muertes en el núcleo familiar», un proyecto que «está muy cerca de conseguirse», ha ahondado Fernando Wangüemert.
EFE1012208phd/as