El agua freática en la Vega de La Laguna sube 2,5 metros en un año

Santa Cruz De Tenerife, 10 may (EFE).

– El Ayuntamiento de Laguna ha detectado una importante recuperación del nivel freático en la Vega pues, según los informes de la empresa Teidagua, la profundidad media del agua freática ha subido 2,5 metros entre el 30 de abril de 2024 y el 30 del mismo mes de este año.

Este repunte, que llega tras varios años de sequía, confirma la eficacia del sistema de seguimiento implantado por la entidad desde finales de 2022, ha afirmado este sábado el Ayuntamiento de La Laguna en un comunicado.

Esta evolución positiva es una mejora de los recursos hídricos destinados a las actividades agrícolas y ganaderas que se desarrollan en la Vega Lagunera, entre otros usos.

Al respecto, el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, destaca que “esta recuperación del nivel freático es una magnífica noticia que demuestra cómo los sistemas naturales de nuestro municipio siguen siendo una garantía de resiliencia frente a los efectos del cambio climático”.

El compromiso del Ayuntamiento es seguir apostando por una política de sostenibilidad hídrica que combine tradición, tecnología y conservación del territorio, añade Gutiérrez.

Por su parte, el concejal de Ciclo Integral del Agua e Infraestructuras del Consistorio, Ángel Chinea, explica que “nos encontramos ante un momento crucial en la gestión del agua en Canarias».

Por ello, añade, la monitorización continua que está realizando Teidagua, con herramientas tecnológicas punteras, permite actuar con anticipación, evaluar riesgos y planificar de forma más eficaz las infraestructuras hidráulicas.

El gerente de Teidagua, Braulio Domínguez, señala que, desde finales de 2022, la empresa mantiene un sistema de monitorización constante del nivel freático en la Vega, con tres pozos instrumentados y una red de pluviómetros instalados estratégicamente.

Los datos recogidos son desarrollados en el Centro Dinapsis, un avanzado sistema que facilita el análisis de datos, la supervisión, la optimización, y que cuenta con sistemas predictivos para el control del agua subterránea.

Esta zona, ubicada al norte del casco histórico, constituye una llanura de unos 2,54 km² de carácter agrícola y ganadero, cuya morfología la convierte en un importante reservorio de aguas subterráneas.

Además de su relevancia como fuente de fertilidad para el suelo, actúa como barrera natural frente a posibles inundaciones, al almacenar y laminar las escorrentías procedentes de las cadenas montañosas que la rodean.

EFEasd