Santa Cruz de La Palma, 19 jun (EFE).
– Drago Canarias en La Palma ha denunciado los efectos negativos que, a su juicio, está generando la actividad de la planta de extracción de áridos que opera en el paraje natural de El Riachuelo, en el municipio de El Paso de la isla de La Palma, cuya concesión ha sido recientemente prorrogada durante 17 años más.
Durante una visita a la zona, la portavoz insular de Drago Canarias, Sara Hernández, junto a miembros de la plataforma ciudadana El Riachuelo – La Graja y vecinos afectados, ha constatado afecciones al yacimiento arqueológico de Cueva Tiznada, al camino histórico de Las Palomas y al entorno natural próximo al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.
Hernández ha afirmado que se aprecia “un impacto medioambiental de gran magnitud en un enclave que debería estar protegido por su valor natural y cultural”, y ha criticado la ausencia de participación ciudadana y transparencia en el proceso de ampliación.
También ha responsabilizado a Coalición Canaria, al frente del Ayuntamiento de El Paso, el Cabildo de La Palma y el Gobierno autonómico, de permitir una actuación que califica de “barbaridad”.
Según el portavoz de la plataforma vecinal de El Riachuelo, Ángel Rodríguez, el estado del yacimiento de Cueva Tiznada ha sido calificado como “crítico” en un documento del Cabildo de La Palma, y ha denunciado que, pese a informes que establecen la paralización de obras en caso de hallazgos arqueológicos, las actividades extractivas continúan.
También ha alertado sobre el riesgo de desaparición del camino de Las Palomas, documentado desde 1957 como acceso original a La Cumbrecita.
Desde Drago Canarias han lamentado que “todo parece hecho para beneficiar al dueño de la planta y uno de los empresarios más influyentes de la isla”, y han agradecido a la plataforma ciudadana su labor en defensa del territorio y de los derechos vecinales.
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