Las Palmas de Gran Canaria, 26 jun (EFE).
– La firma canaria Light Bridges, que opera uno de los últimos telescopios instalados en el Observatorio del Teide (Tenerife), ha firmado un acuerdo con la empresa canadiense QEYnet para colaborar en el desarrollo y demostración de tecnología de distribución cuántica de claves (QKD,por sus siglas en inglés) entre la Tierra y el espacio.
En un comunicado, Light Bridges destaca que QEYnet trabaja con la Agencia Espacial Canadiense (CSA) en el diseño de sistemas que mejoren la ciberseguridad en las comunicaciones satelitales.
El proyecto tiene como objetivo permitir la actualización segura en órbita de claves de encriptación, un paso esencial para preparar las redes del futuro resistentes a la computación cuántica, añade.
Este verano, QEYnet y Light Bridges tienen colaborarán para demostrar las capacidades de seguimiento satelital necesarias para llevar a cabo la futura prueba desde el satélite.
Este mismo año, añade la firma canaria, el transmisor cuántico de QEYnet será instalado y probado en preparación para el lanzamiento del satélite, que se realizará poco después.
Tras el lanzamiento, se utilizará una estación óptica cuántica combinada para realizar una serie de demostraciones relacionadas con el cifrado en naves espaciales y aplicaciones afines.
Como parte de esta colaboración, Light Bridges actuará como estación terrestre y proporcionará apoyo utilizando su infraestructura del Telescopio Gemelo de Dos Metros (TTT) en el Observatorio del Teide.
«Esto marca un hito histórico: QEYnet, con la asistencia de Light Bridges, se convertirá en la primera entidad privada a nivel mundial, y la segunda organización en general después de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC), en demostrar esta capacidad», destaca la firma canaria de astronomía y comunicaciones.
La colaboración entre Light Bridges y QEYnet ha contado con el impulso de Desafía Canadá, un programa del ICEX y la Oficina Económica y Comercial de España en Ottawa, que conecta empresas emergentes e innovadoras españolas con el ecosistema tecnológico de Canadá.
EFEjmr