Los arquitectos piden transparencia al Ayuntamiento de Santa Cruz ante la tala de árboles

Santa Cruz De Tenerife, 4 jul (EFE).

– El Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro ha pedido al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife «más transparencia» en la gestión del arbolado y ha expresado su temor de que la tala de laureles de indias ponga en riesgo un modelo de ciudad que apueste por recuperar zonas urbanas.

La tala de los laureles de indias iniciada esta semana en uno de los tramos de la Rambla de Santa Cruz de Tenerife es una intervención «de fuerte impacto paisajístico y social» que amenaza con debilitar uno de los elementos estructurantes más relevantes del espacio público capitalino, ha afirmado este viernes la entidad colegial en una nota.

También compromete los principios de un urbanismo contemporáneo centrado en la calidad ambiental, la salud urbana y la cohesión social y a la vista de dicha actuación el Colegio de Arquitectos, afirma, solicitará los informes y el expediente de ejecución de la tala.

La institución colegial reconoce la necesidad de eliminar aquellos árboles cuyo estado estructural represente un riesgo siempre que esta decisión esté respaldada por estudios rigurosos, disponibles para el escrutinio técnico y público, y al mismo tiempo exige mayor transparencia en la gestión municipal en torno a uno de los “sellos de identidad” de la capital tinerfeña.

En esta misma línea, se aboga por incorporar protocolos más exigentes de diagnóstico, conservación y seguimiento del arbolado urbano, con especial atención a especies consolidadas con el objetivo de conservar los ejemplares que sí presenten viabilidad y que forman parte del imaginario colectivo y la memoria urbana de Santa Cruz.

En cuanto a la repoblación, el Colegio de Arquitectos considera que esta debe evitar la introducción de especies exóticas cuyo comportamiento, ante los efectos del cambio climático, no ha sido suficientemente evaluado.

Para el Colegio de Arquitectos las ciudades deben ser pensadas «por y para el ciudadano» y alinearse con los principios del urbanismo contemporáneo implementado en ciudades europeas como Barcelona, donde modelos como las supermanzanas demuestran el potencial transformador del verde urbano como eje vertebrador de la movilidad peatonal, el confort climático y la vida comunitaria.

Un modelo al que no debe renunciar Santa Cruz de Tenerife para fortalecer su imagen de “ciudad amable” que ofrece espacios para pasear y disfrutar de un entorno urbano con zonas de sombra natural, añaden los arquitectos.

La gestión de la arbolada de Santa Cruz pasa por una visión estratégica a largo plazo que combine conservación, renovación progresiva y recuperación del suelo como soporte vital del sistema arbóreo y solo así será posible mantener y potenciar el papel estructurante de los laureles de Indias y de otras especies en la configuración de una ciudad viva, habitable y coherente con los desafíos ambientales y sociales del siglo XXI, afirman.

EFE
asd