Investigadoras de la ULL y Barcelona buscan mejorar los asistentes de voz para mayores

Santa Cruz De Tenerife, 5 ago (EFE).

– Investigadoras de las universidades de La Laguna y de Barcelona han realizado un estudio pionero que aborda cómo mejorar los asistentes de conversación de voz mediante inteligencia artificial (IA) para su uso por personas mayores, que además podrán contribuir activamente a su diseño.

El estudio, publicado en la revista internacional «Behaviour & Information Technology», se centra en los asistentes de voz autónomos, dispositivos que funcionan exclusivamente mediante comandos hablados, sin pantallas ni interfaces visuales, y explora su aceptación entre personas mayores con alto nivel de competencia digital.

Estos asistentes, impulsados por algoritmos de IA, están cada vez más presentes en los hogares y prometen facilitar tareas cotidianas, ofrecer compañía o apoyar la gestión de la salud pero, sin embargo, su diseño suele basarse en modelos genéricos que no siempre consideran las necesidades específicas de los mayores, ni la privacidad o el lenguaje natural.

Una contribución clave del estudio ha sido demostrar que involucrar a las propias personas usuarias, a través de metodologías participativas, mejora su disposición a utilizar estas tecnologías, ha indicado este martes la Universidad de La Laguna.

Para ello, tras un proceso estructurado en tres sesiones virtuales, los participantes no sólo expresaron una mayor confianza y autonomía con el uso de los asistentes, sino que también propusieron mejoras concretas para hacerlos más útiles, adaptables y éticos.

Uno de los aspectos más innovadores de la investigación fue la aplicación de un enfoque lúdico para fomentar la creatividad y se empleó un juego de narrativa estructurada que permitió a los participantes imaginar, debatir y codiseñar funcionalidades deseadas para asistentes de voz.

En este juego, llamado «Érase una vez…», los participantes desarrollaron historias en escenarios cotidianos, incorporando ideas sobre salud, ocio, conexión social y gestión del tiempo.

A través de ellas, afloraron preocupaciones como la personalización, la fluidez del lenguaje o la gestión de la privacidad, y se diseñaron prototipos más cercanos a sus expectativas.

El artículo también subraya que esta población, a menudo invisibilizada en los procesos de innovación tecnológica, tiene un alto grado de conciencia digital.

Así, muchos participantes señalaron la importancia de controlar qué datos recoge el asistente, cuándo está activo o cómo podrían evitar una dependencia excesiva.

Como resume la profesora Carina González, autora principal del estudio, “Si queremos que la inteligencia artificial sea útil, debemos diseñarla escuchando las voces de quienes la van a usar”.

El trabajo parte del proyecto de investigación Pergamex-Active (Pervasive Gaming Experiences for All), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, liderado por Carina González del grupo ITED de la ULL, junto a Francisco Gutiérrez, de Granada, en donde exploró cómo los asistentes virtuales pueden ser utilizados para crear experiencias de juego personalizadas en el hogar para fomentar el envejecimiento activo.

El proyecto también ha explorado el potencial de los robots sociales como mediadores en las actividades lúdicas, ampliando las posibilidades de interacción y compañía.

Las experiencias desarrolladas se han implementado tanto en hogares digitales como en espacios sociales, como residencias o centros culturales, adaptándose a diversos contextos de uso.

El equipo trabaja ahora en el proyecto Pleisar-Social, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, con diferentes subproyectos liderados por las universidades de La Laguna, Granada, Zaragoza e Islas Baleares.

Este nuevo proyecto desarrolla robots sociales dotados de IA emocional y contextual, capaces de acompañar a personas mayores en su día a día, detectar estados de ánimo, ayudar en tareas cotidianas y ofrecer recordatorios de salud, entre otras actividades.

EFEasd/cmg