Las Palmas de Gran Canaria, 27 ago (EFE).
– La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha impulsado un estudio que determina que aplicar la inteligencia motivacional potencia el aprendizaje de idiomas, ha informado este miércoles en un comunicado.
Según el estudio, realizado en el marco de la alianza universitaria europea ERUA, esta inteligencia se compone de un conjunto de habilidades que pueden desarrollarse activamente y que contribuyen al crecimiento personal y académico, permitiendo a los estudiantes autorregular su proceso de aprendizaje y mantener una actitud positiva incluso ante las dificultades.
La investigación destaca tres elementos que definen esta inteligencia motivacional: el ‘capital de vida’, la visión de futuro y la mentalidad de crecimiento.
El ‘capital de vida’ se refiere al reconocimiento de fortalezas, experiencias y recursos personales, y su influencia en la identidad del individuo.
La visión de futuro implica imaginarse a uno mismo alcanzando metas y visualizarse empleando las habilidades y el idioma que se está aprendiendo en situaciones relevantes.
Por último, la mentalidad de crecimiento se basa en la creencia de que los desafíos pueden transformarse en oportunidades de aprendizaje mediante esfuerzo, estrategias adecuadas y orientación experta.
Durante el estudio, los estudiantes participantes relataron experiencias en las que pusieron en duda sus propias capacidades, pero lograron superarlas aplicando estrategias de inteligencia motivacional.
Los resultados de la investigación reflejan que al imaginarse como individuos con múltiples identidades y capaces de generar un impacto positivo, los participantes reforzaron su motivación y compromiso con el aprendizaje de lenguas.
El estudio fue presentado en julio en el congreso internacional FOLLM 2025 (Forum on Language Learning Motivation), presentado por el doctor Sal Consoli, quien acuñó el concepto de ‘capital de vida’, y en el que también participó como comentarista la investigadora Ema Ushioda, de la Universidad de Warwick.
La investigación ha sido publicada en la revista científica ‘Tesol Quarterly’, especializada en lingüística aplicada.
Las autoras del estudio, las profesoras de la ULPGC Bianca Manuela Sandu y Soraya García Sánchez, junto con la profesora Mégane Lesuisse, de la Université Paris 8, subrayan que «la inteligencia motivacional no es una receta única para todos», ya que debe adaptarse al contexto, capital de vida e identidad de cada estudiante.
Este enfoque individualizado convierte la inteligencia motivacional en una herramienta útil para apoyar al alumnado y «abre la posibilidad de derribar las barreras de aprendizaje y de fomentar un entorno educativo más inclusivo y dinámico» a través de una habilidad que, además, «se puede entrenar», explican las autoras.
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