Santa Cruz de Tenerife, 16 sep (EFE).
– Un equipo científico internacional, en el que participa el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha puesto en marcha un programa para cartografiar los exoplanetas situados alrededor del denominado “desierto neptuniano”, una región en torno a estrellas donde son muy raros los planetas del tamaño de Neptuno.
Con este programa, según señala el IAC, se pretende comprender mejor los mecanismos de evolución y formación de los sistemas planetarios.
Este proyecto científico ha dado sus primeros resultados con la observación del sistema planetario TOI-421, que revela una arquitectura orbital sorprendentemente desalineada, lo que ofrece nuevas pistas sobre la caótica historia de estos mundos lejanos.
El estudio, que marca el inicio de la colaboración ATREIDES, se ha publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.
¿Cuales son los mecanismos físicos que rigen en la formación y evolución de los planetas?Para responder a esta pregunta, el equipo científico, dirigido por el Departamento de Astronomía de la Universidad de Ginebra (UNIGE), decidió centrarse en un tipo concreto de exoplaneta: los exo-Neptunos.
Estos planetas, que tienen un tamaño similar al de Neptuno y unas 20 veces la masa de la Tierra, están relacionados con varias peculiaridades de la población de exoplanetas, en particular el llamado “desierto neptuniano”.
La nota del IAC explica que al observar las órbitas cercanas a las estrellas, los científicos han descubierto muy pocos planetas de masa intermedia (la de Neptuno), mientras que han observado una abundancia de planetas más masivos (como Júpiter) o menos masivos (solo unas pocas masas terrestres).
Esta ausencia de planetas con la masa de Neptuno es lo que los astrónomos han denominado el “desierto neptuniano”.
Investigaciones recientes también han podido destacar dos características adicionales en la distribución de los Neptunos: una zona más templada, llamada “sabana”, donde los planetas están ligeramente más alejados de su estrella que en el desierto, y una zona de sobredensidad, entre la sabana y el desierto, llamada “cordillera neptuniana”.
Un programa de observación a gran escalaVincent Bourrier del departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias de la UNIGE, también investigador principal del programa ATREIDES y autor principal del estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, explica en la nota que la complejidad del paisaje exoneptuniano ofrece una ventana real para comprender los procesos que intervienen en la formación y evolución de los sistemas planetarios.
Esto fue lo que motivó una ambiciosa colaboración científica, ATREIDES, que se basa en particular en un programa de observación a gran escala que se está llevando a cabo utilizando los telescopios europeos más grandes, el Very Large Telescope (VLT) de la ESO con el espectrógrafo más preciso del mundo, ESPRESSO”, explicaEl primer sistema observado y analizado como parte de ATREIDES se llama TOI-421.
Tiene dos planetas, un Neptuno cálido, TOI-421 c, situado en la sabana, y un planeta más pequeño y cercano a la estrella, TOI-421 b.
Los astrónomos han podido rastrear la caótica historia de este sistema.
Una de las hipótesis que el programa ATREIDES pretende abordar es que el paisaje neptuniano fue esculpido por la forma en que estos planetas migraron desde su lugar de nacimiento hasta sus órbitas actuales.
Enric Pallé, investigador del IAC y coautor del estudio, indica que algunos planetas migran lentamente y de forma temprana a través del disco de gas en el que se formaron, un proceso que debería producir órbitas alineadas; otros son impulsados violentamente a sus órbitas mucho más tarde a través de un proceso caótico llamado migración de alta excentricidad, que da lugar a órbitas muy desalineadas.
En el caso del TOI-421 y según Felipe Murgas, investigador del IAC, los dos planetas del sistema están muy desalineados lo que difiere del sistema solar, en el que los planetas están alineados y giran en el plano ecuatorial alrededor del Sol.
«Esto apunta a una historia turbulenta en la evolución del sistema TOI-421 tras su formación”, señala Felipe MurgasSegún el IAC, el análisis de TOI-421 es solo una muestra de lo que está por venir ya que proporciona a los científicos información valiosa, pero, sobre todo, permite perfeccionar las herramientas de análisis y modelización desarrolladas en la colaboración ATREIDES.
EFEspf/acp