Canarias prevé acabar 2025 con 18,6 millones de turistas, un 5 % más que en 2024

Santa Cruz de Tenerife, 2 oct (EFE).

– Canarias prevé recibir este año entre 18,4 y 18,6 millones de turistas, frente a los 18,2 millones de 2024, lo que representa un incremento cercano al 5 %, según ha informado este jueves la consejera de Turismo, Jéssica de León, quien, no obstante, ha advertido de la fragilidad territorial del archipiélago.

De León ha resaltado en una comparecencia pública que el Ejecutivo regional está centrado en la gestión de los flujos de viajeros y de las capacidades de carga, y no en la promoción y en la conectividad, aspectos que se priorizaron durante muchos años.

Sobre los resultados de agosto, cuando llegaron a las islas 1.

235.

965 turistas extranjeros, la mayor cantidad jamás anotada en dicho mes en la región en toda la serie histórica, la consejera ha indicado que, aunque es verdad que sigue creciendo el número de visitantes, hay un «aterrizaje moderado» y se entiende que «el tope ya se ha alcanzado».

Según ha recalcado, el espacio aéreo programado para Canarias también empieza a estar congestionado, principalmente en Gran Canaria y Tenerife, de ahí que se observen crecimientos que están entre el orden del cinco y el seis por ciento en la capacidad y también en la llegada.

El mayor avance para la consejera se produce en el gasto: el desembolso turístico acumulado crece en torno a un 11 %, con picos superiores en verano, lo que permitirá superar los 22.

700 millones de euros en 2025.

De esa cifra, el Gobierno regional prevé recaudar unos 3.

700 millones de euros en ingresos fiscales, de los que alrededor de 1.

500 millones corresponderían al IGIC.

La estancia media de los visitantes se ha reducido de nueve noches a entre cinco y siete, lo que afectará al número de pernoctaciones, aunque no al volumen económico.

Para la temporada de invierno, se mantienen estables 9,6 millones de plazas aéreas programadas desde los principales mercados emisores.

La consejera regional de Turismo subraya que el reto ya no es la promoción, sino la gestión de la capacidad de carga turística.

En este sentido, ha aludido a la Ley de Vivienda Vacacional y a la limitación de acceso a espacios naturales sensibles, siguiendo el modelo de Lanzarote, como medidas para equilibrar la presión turística sobre el territorio.

EFEbrr/pcr