Las Palmas de Gran Canaria, 6 oct (EFE).
– El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha reivindicado que la voz de la isla y del conjunto del archipiélago ocupe «un papel central en las relaciones comerciales y culturales entre América, Europa y África».
En su intervención en la inauguración de la 52 Asamblea General de la Asociación Iberoamericana de Cámaras de Comercio, Industria y Servicios, Morales ha subrayado el papel de la isla como «nexo entre continentes» y «una demostración de resiliencia y convivencia», que suma «perspectivas y civilizaciones».
Por todo ello, y por su condición geográfica y su vocación tricontinental, «su voz y la del conjunto de Canarias tiene que estar presente en el contexto de las relaciones entre Europa, África y América”, ha pedido.
“Orillarnos y no tener en cuenta nuestro legado y lo que podemos aportar, o pretender reducirnos a la condición de islas cárcel de movimientos migratorios que requieren de una respuesta más humanitaria, solidaria y responsable, sería profundamente injusto, además de un lamentable atropello”, ha destacado en este encuentro que congrega a representantes de 23 países.
Para Morales, esta Asamblea «simboliza el intercambio de ideas y de experiencias» y, a su vez, «encarna también la apuesta por la cooperación internacional, la innovación y el crecimiento sostenible, así como por construir territorios más prósperos, residentes e inclusivos», donde la cooperación se traduzca en «crecimiento compartido y bienestar para nuestras comunidades», ha señalado.
En esta línea, ha destacado la simbiosis de estos términos en el marco del concepto de ecoisla que defiende la Corporación insular, «íntimamente ligado también a la justicia social».
El presidente del Cabildo ha aprovechado el acontecimiento para “refrendar la necesidad de ahondar en las relaciones culturales, sociales y económicas con América», en un propósito donde Canarias «desempeña un papel esencial, en consonancia con una hermandad entre el archipiélago y el continente americano que late con fuerza en nuestra memoria, en nuestras palabras, y también en la manera de relacionarnos, e incluso de ver el mundo».
Ha apelado a “la Historia de verdad», que a su juicio escribe la realidad de los pueblos y el lugar que ocupan quienes están alejados de los salones dorados, y que demuestran que «el porvenir y las mejoras colectivas solo son posibles dejando atrás la codicia, la mentalidad de saqueo y el aislamiento; y situando en su lugar valores como la empatía, la integración y la cooperación».
En este contexto, ha confesado «creer firmemente» que la Asamblea General de la Asociación Iberoamericana de Cámaras de Comercio es un «claro y extraordinario ejemplo de los esfuerzos para dejar atrás las corrientes de la involución y la injusticia y remar hacia un nuevo horizonte, más solidario, pacífico y sostenible».
Se trata, ha dicho, de «un reto titánico», que pasa por crear «un nuevo mundo en el que podamos prosperar de una manera equitativa, sin dejar a nadie atrás e impidiendo el triunfo del despotismo de la fuerza, la ignorancia prepotente y el desprecio a los demás».
Ha defendido el «compromiso de tender nuevas vías de colaboración» junto a las Cámaras de Comercio que «brindan oportunidades extraordinarias de colaboración entre el ámbito público y el privado, siempre en la búsqueda del mayor beneficio para el conjunto de la economía y la sociedad».
La Cámara de Comercio de Gran Canaria ha permitido «apoyar de manera efectiva al tejido empresarial», especialmente en el momento más difícil de la pandemia, y contribuir a su «modernización y proyección exterior».
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