Las Palmas de Gran Canaria, 22 oct (EFE).
– Los médicos y enfermeros que se encargan del cuidado de la salud de los niños, antes y después de su nacimiento, claman por que el Ministerio apruebe su capacitación específica, una especie de subpecialidad, que camina entre la vuelta a lo que se hacía en los hogares, la humanización, y la gestión de grandes datos a partir de la IA.
Así lo han explicado este miércoles en la jornada inaugural del XXX Congreso de Neonatología y Medicina Perinatal y del X Congreso de la Enfermería Neonatal la aspirante de presidir la sociedad española de la primera disciplina, Belén Fernández, y la titular de la segunda, Leticia Bazo, así como las responsables de sus comités científicos, Isabel Izquierdo y Laura Collados.
En representación de la Sociedad Española de Neonatología, Belén Fernández ha explicado que son los pediatras y sus áreas específicas quienes tratan todos los aspectos de la patología del niño, y que la neonatología no solo abarca desde que el niño nace, sino que, antes, el neonatólogo está pendiente de los problemas que puede tener.
Por eso, pediatras y enfermeros claman por que el Ministerio de Sanidad cumpla lo que anunció en 2024 y reconozca a la neonatología como la primera área de capacitación específica porque «la calidad en la asistencia que se da a los niños depende de cómo estén formadas las personas que atienden a este paciente delicado, un neonato muy prematuro ingresado es el paciente más grave de un hospital», ha aseverado.
Esta neonatóloga del Hospital Universitario Central de Asturias ha informado de que la prematuridad en España se mantiene entre un 7 y un 10 %, aunque, como cada vez nacen menos niños, excepto en Canarias, donde se registra la mayor natalidad del país, también desciende ese indicador, que propician factores como las infecciones o los embarazos tardíos, a los que se asocia una creciente incidencia de tensión arterial alta en las gestantes.
En cualquier caso, Fernández ha considerado que en España se hace «una neonatología de alta calidad».
«Estamos con tasas de mortalidad muy buenas a nivel europeo e incluso mundial, lo que pasa es que manejamos una amplia gama de prematuros y no es lo mismo hablar de un niño en los límites de la viabilidad, de 23 o 24 semanas, con un peso de 700 gramos, -que sobreviven en un 40 % de los casos- que de prematuros por encima de las 30 o 32 semanas, con 1,8 kilos, donde la supervivencia es próxima al 100 %», ha detallado.
El papel que juega la lactancia materna en la supervivencia de prematuros extremos y la importancia que, por tanto, cobra la red de bancos de leche, «envidiable por muchos países», ha sido otra de las cuestiones que han concentrado el 25 % de las 281 comunicaciones presentadas en estos congresos, ha referido Fernández.
Los primeros bancos de leche de España se abrieron en el hospital madrileño 12 de octubre y en el de Palma de Mallorca y se ha ido creando la conciencia de que una de las mejores medidas para conseguir una supervivencia de un niño prematuro es que haya «separación cero» entre el bebé y su madre, además de la lactancia materna, por la que optan hoy en día la mayoría de las gestantes.
IA para monotorizar sin cablesEn la neonatología española, que promueve la humanización y trata como paciente no sólo a los recién nacidos sino a toda su familia, cada uno con sus roles determinados, también ha irrumpido la inteligencia artificial, que ayuda a monitorizar cada vez mejor a los pequeños, tanto durante su ingreso hospitalario como posteriormente, una vez en casa, cada vez con menos cables y con más fiabilidad, dada la ingente cantidad de datos que permite gestionar.
Otra de las cuestiones novedosas de las que se escuchará hablar en los próximos años son la ‘Smart Wifi’ o UCI neonatal sin cables, lo que permite hacer seguimiento al bebé «sin cables que interfieran y que la mamá pueda cogerlo, sacarlo» y portearlo.
Sin embargo, por mucha evolución que haya a nivel tecnológico, los neonatólogos apuestan por llevar el cuidado «a lo más funcional, a lo natural, a nivel también de expresión emocional», para lo que se ha incorporado a la familia como un miembro más del equipo, ha resaltado.
Igual que la incubadora fue en su día «un método tecnológico espectacular, el descubrimiento del siglo, estamos viendo que el lugar ideal para que se desarrolle específicamente el cerebro del prematuro, que es el último órgano o de los últimos órganos que maduran dentro del vientre de la madre, es el piel con piel, el método canguro», ha resaltado Leticia Bazos.
La vicepresidenta del comité científico de la Sociedad Española de Neonatología y neonatóloga del Hospital Universitario y Politécnico de Valencia, María Isabel Izquierdo, ha explicado que, como ocurre en otras especialidades médicas, la inteligencia artificial «va a ayudar muchísimo a prevenir complicaciones, como infecciones graves o patologías respiratorias con secuelas importantes» que pueden afectar al bebé.
A nivel de radiodiagnóstico, permite integrar muchísimas imágenes radiológicas, lo que ofrece mucha precisión a la hora de diagnosticar.
La presidenta del comité científico de la Sociedad Española de Enfermería Neonatal, Laura Collados, ha incidido en que esta especialidad no reconocida oficialmente ha de mantener el «tándem tecnología y familias», a las que no quiere perder de vista y en las que pone el foco en su cuidado por mucha inteligencia artificial y resto de tecnologías que se incorporen a su labor diaria.
Collados ha recalcado el gran impacto que tiene hacer el piel con piel del recién nacido con su madre o padre y la lactancia materna en la protección cerebral de los niños, especialmente en los más vulnerables, los prematuros que pueden tener secuelas neurológicas, por lo que la Sociedad Española de Enfermería Neonatal ha elaborado «guías de práctica clínica de método madre y canguro porque es una intervención eficaz y necesaria a coste cero».
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