Las Palmas de Gran Canaria, 30 oct (EFE).
– El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha anunciado este jueves la puesta en marcha de un nuevo contrato de emergencia en limpieza viaria y recogida de residuos, que reforzará el servicio para garantizar la higiene urbana en todo el municipio.
La alcaldesa, Carolina Darias (PSOE), ha detallado en rueda de prensa que este contrato tendrá un coste de unos dos millones de euros al mes y complementará al servicio actual.
Los trabajos, adjudicados de manera directa a la empresa FCC Medioambiente, se pondrán en marcha de manera inmediata y tendrán carácter temporal, hasta la adjudicación definitiva de los nuevos contratos de servicios que ya se encuentran en tramitación.
Será un «contrato puente» que estará en vigor hasta que estén operativos los nuevos contratos, que se estima entren en vigor en 2026 tras un proceso «complejo», ha subrayado la alcaldesa.
La distribución de barrios, sectores y horarios serán establecidos por el Servicio Municipal de Limpieza.
Este contrato es una medida extraordinaria dirigida a organizar los medios materiales, mecánicos y personales al objeto de «garantizar los servicios esenciales de recogida de residuos sólidos urbanos y de limpieza viaria» para responder a una situación de «grave peligro» que ha activado este mecanismo, ha dicho Darias.
Como ha detallado la regidora, «en los últimos meses se ha generado una situación crítica», por varias razones entre las que ha mencionado el «incremento de la indisponibilidad de efectivos para tareas de higiene urbana» que «ha alcanzado el 40 % de indisponibilidad en el servicio de recogida y hasta el 50 en limpieza viaria».
Y ello, ha explicado, como consecuencia «principalmente, aunque no en exclusiva, de bajas laborales» a las que se añaden los permisos y vacaciones por derecho del personal.
La alcaldesa ha explicado que la organización actual complica la sustitución del personal, por lo que «la plantilla se encuentra por debajo del umbral mínimo con afecciones a la salud pública».
Además, se ha dado un aumento de residuos y vertidos en la ciudad con «especial incidencia» en las zonas de mayor afluencia de población, turística y de índole comercial, y se sufren los efectos de «la obsolescencia del parque móvil» que ya está en un proceso de contratación «bien avanzado» pero «aún queda tiempo para poder disponer de forma efectiva» de estos recursos.
Ha sido una «decisión compleja, porque se han valorado todas las opciones que teníamos», pero «es determinante y esta es la única forma para garantizar la prestación del servicio en la ciudad en las mejores condiciones».
Como ha recalcado, la obligación del Consistorio «es dar respuesta a las demandas ciudadanas y estudiar todas las posibilidades que ofrece el ordenamiento jurídico».
Dada la circunstancia, ha dicho, había que «intervenir y actuar», porque la «higiene urbana es y será una prioridad» y por ello adoptarán «las medidas que se consideren necesarias e imprescindibles para que el servicio se preste en las mejores condiciones».
La alcaldesa ha subrayado también que «es imprescindible contar la complicidad de la ciudadanía», porque «el civismo es fundamento de la convivencia».
El concejal de Presidencia, Hacienda y Modernización, Francisco Hernández Spínola, ha recalcado que la situación actual del servicio de Limpieza «presentaba un desequilibrio que hacía imprescindible actuar con la máxima urgencia».
Este procedimiento excepcional «permite responder con eficacia y responsabilidad ante una situación que no admite demora», ha dicho, remarcando que esta medida no sustituye los contratos actuales en situación de nulidad, sino que busca «dar una respuesta transitoria y necesaria mientras se completan los procesos administrativos en curso».
El concejal de Limpieza, Héctor Alemán, ha justificado esta medida por la «evolución negativa y altamente preocupante en la recogida de residuos y limpieza», lo que ha llevado a una decisión «justiciada en los funcional y jurídico» para «actuar con inmediatez».
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