Las Palmas de Gran Canaria, 24 nov (EFE).
– El Consejo de Gobierno de Canarias, a propuesta de la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura y tras la sugerencia de una comisión de expertos, ha aprobado que el escritor Alfonso García-Ramos sea el protagonista del Día de las Letras Canarias 2026.
El amplio programa de actividades que se desarrollará a lo largo del año que viene dará a conocer la obra y la arrolladora personalidad de este escritor, ha anunciado este lunes el Ejecutivo regional en un comunicado.
La elección se produce, además, en un año muy especial para el Gobierno de Canarias, ya que coincide con el 20 aniversario de la puesta en marcha de este programa, con el que la ciudadanía ha podido conocer de manera más amplia y profunda algunas de las personalidades literarias que ha dado este archipiélago.
Este autor tomará el relevo de esta efeméride a Alonso Quesada el próximo 21 de febrero.
Para la consejera Migdalia Machín «celebrar el Día de las Letras Canarias es celebrar nuestra identidad y el talento en la escritura».
A su juicio, «uno de los grandes valores de esta tierra es la creación literaria y es de justicia dar a conocer la vida y la obra de las grandes voces de las islas, como Alfonso García-Ramos, con un talento inmenso para contar y transmitir, cuyo legado traspasa generaciones».
Alfonso García-Ramos nació en 1930 en Santa Cruz de Tenerife.
Compartió con su hermano, el escultor y poeta Fernando García-Ramos, sus inquietudes culturales.
Aunque estudió Derecho en la Universidad de La Laguna, mostró desde joven una profunda vocación periodística y, por ello, en 1955 acudió a formarse a la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid.
Su nombre quedó ligado para siempre al desaparecido periódico ‘La Tarde’, donde ejerció el oficio durante más de dos décadas y llegó a ocupar la dirección, recuerda el Ejecutivo en una nota.
A lo largo de su trayectoria abrió espacios de diálogo en un momento en que estos apenas empezaban a tomar forma, en los últimos años de la dictadura.
Desde su columna diaria, ‘Pico de Águilas’, ofrecía un análisis constante de la política nacional y regional, convirtiéndose en un referente del periodismo insular por su estilo propio y su mirada crítica sobre la realidad que lo rodeaba.
Entre los temas que abordó destacan la creación de un gran complejo portuario, la construcción del Aeropuerto Transoceánico o la transformación de Santa Cruz de Tenerife, una capital que entonces era centro neurálgico de la vida política y económica, pero también escenario de profundos problemas sociales visibles en varios de sus barrios, detalla la nota.
García-Ramos ocupó la presidencia del Ateneo de La Laguna en dos periodos: primero entre 1964 y 1966, y entre 1976 y 1978.
Durante esta segunda etapa impulsó la participación de figuras que habían tenido un papel destacado en la transición hacia el nuevo régimen democrático, reforzando así el papel del Ateneo como espacio de encuentro y debate, con personalidades como Rafael Arozarena, Carlos Pinto Grote o Pedro Lezcano.
Finalmente, el Ateneo lo reconoció como Presidente de Honor en el 75.
º aniversario de su creación.
Con la llegada de la democracia, ejerció como consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife.
‘Tristeza sobre un caballo blanco’, publicado después de su muerte, en 1980 a los 50 años, fue su último libro: una novela compleja y tejida con retazos que recorren la historia de Canarias.
EFEpcr