La joven que denunció que dos chicos la violaron en el carnaval solo recuerda «flashes»

Las Palmas de Gran Canaria, 2 dic (EFE).

– La joven que denunció que fue violada por dos chicos en los carnavales de 2023 de Las Palmas de Gran Canaria ha afirmado este martes ante la Audiencia Provincial que solo tiene «flashes» de lo ocurrido y no recuerda si dio su consentimiento para mantener relaciones sexuales con ellos.

Según la Fiscalía, los dos procesados, T.

A.

P.

y A.

A.

B.

, que se enfrentan a penas de 19 y 20 años de prisión, la noche del 25 de febrero se turnaron para mantener relaciones con la denunciante en numerosas ocasiones y a lo largo de varias horas, y también tomaron imágenes de parte de los hechos y uno de ellos pasó algunas a un amigo sin el consentimiento de la joven.

En la primera sesión del juicio, la víctima ha dicho al tribunal que conoció a los acusados esa noche en la plaza de la Música, donde se celebraban las verbenas del carnaval, pero que no sabe cómo se desplazó a la casa donde sucedieron los hechos.

Ha indicado que solo recuerda «cómo la movían», «estar boca abajo» y algunas partes de la habitación y que uno de los procesados la grababa, si bien ha insistido en que únicamente tiene «flashes de imágenes de la plaza», que subió unas escaleras y que había una cama en el cuarto.

La víctima ha manifestado que esa noche había bebido pero no fue «mucho», si bien ha remarcado que el alcohol le hace bastante efecto.

Según su declaración, cuando se despertó al día siguiente, no sabía qué hacía en esa casa, de la que se marchó en guagua hasta la vivienda de una amiga.

De acuerdo a su relato, fue su amiga quien, al ver las marcas que tenía en el cuerpo, le dijo que debía ir al hospital, a lo que fue reacia en un principio porque «no quería pensar en lo que le había pasado».

Según ha explicado al tribunal, a raíz de estos hechos tuvo que dejar los estudios, tiene miedo a los grupos y a salir de noche y comenzó a tener problemas para mantener relaciones sexuales, además de tener dificultades para conciliar el sueño y para relacionarse con sus amigos.

A preguntas de las defensas, ha indicado que declaró al policía instructor de la causa que estaba sola cuando se encontró con los dos acusados y que no recordaba si había hablado con ellos cuando su amiga se fue al baño.

También manifestó a la Policía que estuvo bailando con uno de los acusados y que después fue con los procesados a un chiringuito de bebidas, que le preguntaron la edad que tenía y que refirió que había tomado un cubata, tres chupitos y una cerveza.

Sus recuerdos de aquella noche terminan en ese momento, cuando su amiga se marchó a baño.

El policía nacional instructor del atestado, que estuvo con la víctima en el hospital, ha indicado al tribunal que se mostraba «tímida y reacia a hablar», «estaba como en una nube», «parecía que los hechos la sobrepasaban» y «quería evitar entrar en detalles».

Según este policía, en un primer momento no quiso denunciar, lo cual «era comprensible por su situación», pero cuando le recomendó que hablara con la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) le pareció buena idea, y una agente de este cuerpo ha dicho que tras mantener una conversación con la víctima para tranquilizarla denunció los hechos.

«Estaba muy nerviosa» y uno de los motivos por los que no quería presentar la denuncia era porque no podía ofrecer un relato continuado de los hechos y solo tenía flashes, algo que la agente ha dicho que no le sorprendió porque les ocurre a muchas víctimas.

Es frecuente que no quieran denunciar porque no saben si las van a creer ni a lo que se van a enfrentar el día de mañana, ha añadido la agente policial que forma parte de la UFAM desde hace cinco años.

En esta sesión también se ha reproducido la declaración del taxista que trasladó a los dos acusados y la víctima desde la plaza de la Música a la casa donde sucedieron los hechos y en ella este testigo señala que le llamó la atención que la chica se besara con ambos procesados y «estaba muy activa», así como que le incomodó la situación hasta el punto que quería decirles que «esto es un taxi no un hotel».

Este testigo señaló que a la chica la vio «pasada un poco con copas», «cuando hablaba no lo hacía claro», pero de los chicos dijo que no podría afirmar lo mismo, y que pagaron y se fueron caminando.

Y que se acuerda de ese servicio porque en 20 años no ha tenido «un momento así».

El juicio continuará este miércoles con la prueba pericial y la declaración de los acusados.

EFEcda/jmr