(añade una segunda parte de la encuesta dedicada al alquiler vacacional)Las Palmas de Gran Canaria, 2 dic (EFE).
– El 58 % de los residentes en Canarias considera que las islas reciben un volumen adecuado de turistas, mientras que solo el 20,7 % se siente incómodo con él y lo ve excesivo, según el sociobarómetro que publica cada noviembre la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Con Canarias a punto de batir de nuevo su récord anual de afluencia de turistas y tras meses de protestas de colectivos sociales y ecologistas abanderados por la plataforma ‘Canarias tiene un límite’, la UNED ha decidido sondear este año qué piensan las islas del sector que tira de su economía y del empleo.
El primer resultado de este sondeo, basado en 1.
511 entrevistas, es que casi nueve de cada diez canarios (el 87,3 %), reconoce que el turismo es muy o bastante importante para su isla (28,9 % + 58,4 %) y tres de cada cuatro piensa lo mismo para su municipio en particular (17,6 % muy importante + 54,4 % bastante importante).
¿Es la masificación turística un problema para los canarios? Solo lo es para una minoría: solo el 3,9 % la cita entre sus preocupaciones.
Muy por delante, los residentes en las islas mencionan como problemas más apremiante de su tierra la situación migratoria (16,1 %), la vivienda y el alquiler (11,8 %), el estado de la sanidad y los servicios sociosanitarios (10,2 %) y el desempleo (10,2 %).
En ninguna isla el colectivo de los que consideran que Canarias recibe excesivos turistas llega al 25 % de la población.
Las tasas más altas de ciudadanos molestos con el volumen de visitantes están en Gran Canaria, con un 23,1 %; Lanzarote, con un 23,0 %; Tenerife, con un 19,4 %; y Fuerteventura, con un 19,4 %.
En cambio, en las llamadas Islas Verdes, con una industria turística mucho menos desarrollada, los que aprecian un exceso de visitantes son el 11,7 % en La Palma, el 10,0 % en La Gomera y 6,8 % en El Hierro.
En esta última, incluso, el porcentaje de los que creen que reciben «insuficientes turistas» está por encima, con un 20,2 %.
Si se le pregunta al canario si en su isla hay turismofobia, el 28,9 % lo niega y dice que les parece bien que lleguen muchos turistas y un 22,9 % responde que «a la gente le da igual».
Hay un 40,5 % que reconoce cierto grado de rechazo al turista en su isla, pero con matices: un 1,9 % piensa que hay mucho, un 12,4 % que hay algo y un 26,2 % que solo se produce «en algunos casos».
¿Qué turista molesta a quienes les molesta? En este sondeo de la UNED, el 24,2 % responde que molesta el turista de todo incluido, el 13,3 % el turismo masivo, el 14,4 % todos los turistas, el 8,3 % los británicos, el 7,9 % los ruidosos y el 5,9 % los alemanes.
La encuesta tiene otras preguntas que ayudan a aproximarse a qué valoran o critican los canarios del turismo, como la que plantea si el turismo tiene efectos positivos o negativos sobre una lista de cuestiones y factores de la vida diaria.
Hay algunas donde la percepción negativa es mayoritaria, como la disponibilidad de vivienda asequible, con un 58,2 % de respuestas negativas (vs 31,4 % positivas); el coste de la vida, con un 57,2 % de negativas (vs 34,7 % positivas); la sanidad y el transporte, con un 46,0 % de negativas (vs 36,7 % positivas); la seguridad ciudadana, con 46,9 % de negativas (vs 34,7 % positivas); o la conservación del medio ambiente, con un 44,4 % de negativas (vs 40,6 % positivas).
En cambio, los canarios reconocen mayoritariamente que el turismo tiene efectos favorables sobre el empleo (75,9 % vs 17,7 %), la mejora de las infraestructuras (62,5 % vs 27,4 %), la generación de riqueza (63,6 % vs 24,00 %) y la calidad de vida (50,2 % vs 37,5 %).
La encuesta incluye otra batería de preguntas centradas en el alquiler vacacional, sector que el Gobierno de Canarias intenta reorientar con una ley recién aprobada en el Parlamento autonómico.
El 43,4 % de los encuestados demandaba una mejor regulación de las viviendas vacacionales a la que existía antes de la ley y el 20,8 % pide, directamente, que esa actividad se prohíba en edificios con vecinos.
En cambio, para un 20,6 % el sector estaba bien como estaba.
También hay una mayoría que recela de su contribución fiscal: el 36,7 % de los sondeados piensa que los dueños de pisos vacacionales no pagan los impuestos que les corresponden y el 27,3 % cree que algunos sí y otros no, mientras que el 21,6 % asume que sí cumplen.
Los canarios reconocen que el alquiler vacacional ayuda a repartir mejor los beneficios del turismo y favorece que los barrios estén en mejor estado, pero le hacen serios reproches al sector: aumenta mucho el coste de la vida (lo piensa el 82,3 %), hace difícil encontrar un alquiler para vivir (87,0 %), encarece mucho los alquileres (86,8 %), expulsa a los vecinos de los barrios (71,5 %) y se pierde tranquilidad y calidad de vida (76,1 %).
EFEjmr/acp