Santa Cruz de Tenerife, 10 dic (EFE).
– Poco antes de que en julio de 2022 trascendiera el colapso del conocido como caso Tradex, una presunta trama piramidal que dejó deudas por cerca de 3 millones de euros y afectó a unos 120 vecinos de Tenerife, las inversiones se incrementaron de forma significativa por los buenos resultados iniciales.
De forma paralela las promesas de beneficios se tuvieron que reducir del 50 al 30%, lo que fue justificado por el elevado número de personas que se habían acogido a este sistema, según ha quedado de manifiesto en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
En la sesión celebrada el miércoles intervinieron una decena de afectados en los meses previos a que saliera a la luz la presunta estafa, cuyo relato fue casi idéntico.
Primero invertían 10.
000 euros con la promesa de obtener en apenas tres meses un 50% de beneficios y efectivamente a algunos se le entregaron 15.
000 euros pero a partir de aquí confiados elevaban las cifras a unos 20.
000 y ya en este supuesto fueron pocos los que consiguieron recuperar cantidad alguna, pese a que las estimaciones de beneficios ya se habían reducido.
Una de las personas que intervino en esta sesión dijo que a finales de 2021 entregó 15.
000 euros, después de mantener una reunión en la oficina que Tradex tenía en la calle Castillo de Santa Cruz en la que le hicieron una serie de simulaciones sobre la técnica de inversiones que empleaban.
Esta mujer llegó a invertir en tres ocasiones al constatar que los primeras el resultado había sido positivo pero al final perdió 15.
000 euros que ahora reclama.
Otro interviniente ha relatado que depositó 10.
000 euros poco antes de que Tradex cerrara sus puertas con la promesa de obtener un 30% de beneficios pero en realidad no recuperó nada y al igual que en casi todos los casos, lo cierto es que eran convencidos por familiares o amigos de confianza que a su vez conocían a los ahora acusados.
Poco antes de que trascendiera la supuesta estafa una persona invirtió 5.
000 euros por medio de una transferencia, tal y como le exigían pero jamás recibió nada.
Otra testigo dijo que había recibido garantías de que si invertía 10.
000 euros en apenas tres meses le devolverían 15.
000 euros pero la verdad es que lo perdió todo.
Una más contó que “a ciegas” entregó 30.
000 euros a mitad de julio que jamás recuperó tras haber hecho antes lo propio con 10.
000 euros y recuperar un total de 15.
000, con lo que el perjuicio final fue de 20.
000 euros.
En esta última sesión casi la mitad de las personas que intervinieron relataron que sus inversiones llegaban a los 20.
000 euros, cantidades que jamás recuperaron.
Los mayores afectados son los miembros de una familia que emplearon 350.
000 euros, 150.
000 aportados por uno de ellos, de los que no volvieron a recibir cifra alguna.
Las próximas sesiones seguirán dedicadas a escuchar el testimonio de estos inversores hasta el día 17 de diciembre que será cuando intervengan los policías que participaron en la investigación.
Luego está previsto que las últimas jornadas a finales del mes de enero lo hagan los dos acusados, en caso de que así lo decidan.
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