Galván (Vox) pide a CC y PP emular a compañeros en Santa Cruz y «pacten» con su partido

Santa Cruz de Tenerife, 19 dic (EFE).

– El portavoz de Vox en el Parlamento de Canarias, Nicasio Galván, ha instado este viernes a los diputados de PP y CC a emular a sus compañeros en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a la hora de «pactar» con su partido.

Lo ha hecho en el transcurso de una comisión en la que todos los grupos salvo el suyo han votado en contra de una proposición no de ley en la que Vox pide el rechazo a «imposiciones ideológicas y recaudatorias» en los municipios de España y la supresión de las zonas de bajas emisiones y del llamado «basurazo».

Un asunto que, ha recordado Galván, ya fue tratado en el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, donde CC y PP aceptaron un texto alternativo en el que se indicaba que las zonas de bajas emisiones no son «una solución adecuada ni realista» y que no se tienen en cuenta las especificidades territoriales.

Entiende el diputado de Vox que éste es «un ejemplo de lo que se puede hacer cuando hay interés», y ha añadido: «algún día quizá se contagien de ese espíritu» de los ediles de CC y PP en el consistorio de la capital tinerfeña.

«Es un primer paso y les felicito», ha rematado.

Natalia Évora (CC) ha puntualizado que lo que se aprobó en el Ayuntamiento de Santa Cruz «es de sentido común» y está «acorde a las necesidades de ese municipio, que nada tiene que ver» con la proposición no de ley presentada por Vox.

«No nos quiera confundir», ha añadido.

La diputada nacionalista ha indicado que la iniciativa de Vox no apuesta, como esgrime Galván, por «el sentido común» que a juicio del portavoz de la formación liderada por Santiago Abascal se va imponiendo en la UE y en comunidades autónomas como Murcia, Baleares y Valencia.

Al contrario, implica «un cuestionamiento profundo del modelo territorial», «parte de premisa preocupante, por no decir nefasta: negar la realidad del cambio climático y presentar la transición ecológica como fanatismo ideológico», y propone como «gran estrategia» impulsar la energía nuclear y explorar las tierras raras.

David Morales (PP) ha incidido en «la paradoja» que encierra la iniciativa parlamentaria de Vox, que es «en sí misma una imposición ideológica en la que insta a otros partidos a rechazar otras imposiciones ideológicas» que, en realidad, son «reglamentos comunitarios y leyes estatales de obligado cumplimiento».

Sobre las zonas de bajas emisiones ha dicho que «no son una ocurrencia ideológica ni discrecional» de ningún gobierno, y que en la ley que le da soporte se reconocen las especificidades de los territorios insulares.

Alicia Vanoostende (PSOE) ha tachado de «corta y pega» la proposición no de ley planteada por Vox y presentada en todas las administraciones de España, pues no contiene «ni una sola referencia a la realidad canaria» y solo responde a una «estrategia de confrontación y ruido».

También ha puesto el acento en «la hipocresía» de Vox, porque varios ayuntamientos donde cogobierna, como Móstoles, Lorca o Cartagena, no eliminan las zonas de bajas emisiones y suben la tasa de la basura.

Yone Caraballo (NC) ha defendido que las zonas de bajas emisiones no son «una condena» a los ciudadanos, como asegura Vox, sino que les beneficiarán en forma de más zonas y corredores verdes, y de menos contaminación.

«Esto no va de izquierdas o de derechas, va de salud», ha sintetizado.

Jesús Ramos (ASG) ha replicado a Nicasio Galván que «no todo lo que se aprueba en otros parlamentos se puede o debe aplicar aquí», y ha justificado el voto en contra de su grupo en que «la alternativa» que propone Vox «es que no haya alternativa».

De haberla propuesto, ha indicado el diputado gomero, quizá se habría replanteado su voto, ya que concuerda con Galván en que «las políticas de Europa se ha demostrado que son hipócritas», al exigirse a productores de los Estados miembros requisitos que luego no se piden a los de terceros países.

En la misma línea, Raúl Acosta (AHI) le ha preguntado al diputado de Vox que si se acordara la supresión de las zonas de bajas emisiones, «¿luego qué?».

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