El insólito germen canario de la moda italiana de Valentino se revela en una exposición

Las Palmas de Gran Canaria, 21 ene (EFE).

– El insólito y desconocido germen canario de exitosos diseños de la firma de moda italiana Valentino se revela al gran público en una muestra con la que desde el jueves ha querido rendir homenaje a su creador, Antonio Gómez, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, su ciudad natal.

Bocetos de llamativos vestidos y trajes de estética de los años ochenta, la época en que consolidó el triunfo de su trabajo en Italia, imágenes y algún que otro objeto personal del diseñador, fallecido décadas atrás, figuran entre las piezas que conforman la muestra, intercaladas con pinturas e instalaciones obra de su sobrina Cayetana H.

Cuyás, impulsora de la iniciativa.

Quien, gráficamente, la ha titulado ‘Antonio & yo’, a fin de dejar patente la influencia que subraya ha tenido en su trayectoria el legado imaginativo de su tío.

Del que ya tomó el relevo, de hecho, rodando una película estrenada en 2025 con el nombre «The Prado & the moon», que decidió llevar a cabo al encontrarse el esbozo de una película que comenzara a escribir sin culminar nunca el proyecto su pariente.

«Apenas cuatro folios» que halló entre cajas llenas de documentos y objetos variopintos almacenadas por su madre tras la muerte del diseñador, ha relatado al presentar la muestra un día antes de su inauguración Cayetana H.

Cuyás, quien ha subrayado que bastaron para darle pie a hacer realidad aquel sueño de su tío.

Al que reivindica como inspiración, ejemplo y origen de su carrera artística, apuntando que «es bueno saber de dónde vienes» para establecer el rumbo a tomar partiendo de esas semillas.

La huella que le dejó se aprecia, de hecho, según ha señalado, en la gama cromática predominante en los cuadros y dibujos propios que se pueden ver junto a los de su antecesor en la Galería de Arte del Rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, escenario de la exposición.

Compuesta, además, de instalaciones diversas que persiguen hacer partícipe al espectador en una suerte de juegos interactivos, como un viejo coche trasmutado en lienzo de una de sus pinturas que cubre toda su superficie exterior y al que invita a subir Cayetana o una sintética cama cuya colcha es otro de sus cuadros, dispuesto a acunar al visitante, según aclara.

Aunque más llamativa aún sea, probablemente, una versión de las tradicionales atracciones de feria de tiro al blanco que ha recreado situando frente a edificios y otros elementos hechos con latas un mostrador con pelotas fabricadas a partir de calcetines que ha rellenado hasta darles la forma deseada.

Un juego al que, con desigual puntería, no han podido resistirse algunos de los asistentes a la presentación de la exposición, incluido el rector de la Universidad, Lluís Serra.

Quien, imbuido del espíritu travieso que ha apostado por dar a la muestra su creadora, no ha dudado tampoco en ponerse al volante del vehículo-pintura que recibe a sus puertas a quien la visita para tomarse unas fotos y ha probado igualmente un sillón oculto en un cubículo tras unas cortinas, declarando luego: «muy cómodo».

Entre unos espacios y otros, Cayetana H.

Cuyás espera que la ciudadanía descubra y aprecie no solo sus propias obras, sino también, en paralelo, las creaciones y la figura del que fuera su tío, cuya sombra no deja de acompañarle, porque «ha sido siempre un referente» para su producción artística, como no se cansa de subrayar.

EFEcms/pcr