Las Palmas de Gran Canaria, 18 feb (EFE).
– El Informe de Igualdad de Brecha Salarial evidencia que las desventajas crecen en las islas a pesar del incremento del salario medio anual, con un 4,74% de diferencia, lo que equivale a que las mujeres deben trabajar 17 días más por el mismo sueldo, según ha asegurado este miércoles el sindicato UGT.
En cuyo nombre ha explicado en rueda de prensa la secretaria de Igualdad en Canarias, Mirna Ortega, que es “una situación estructural, instalada en la realidad socioeconómica» del archipiélago, donde «queda mucho camino por recorrer”.
Entre 2022 y 2023 el salario medio anual en Canarias ha aumentado un 4,06%, en línea con el crecimiento estatal, pero a pesar de este aumento la brecha salarial pasa del 4,3% al 4,74%, lo que indica que el incremento «beneficia proporcionalmente más a los hombres que a las mujeres».
Aunque el diferencial absoluto (1.
165,38 euros) es «reducido en comparación con otras comunidades autónomas», su crecimiento evidencia que la igualdad relativa «no está consolidada» y «es baja, pero no estable», ha dicho.
Asimismo, el crecimiento salarial femenino (+3,83%) es ligeramente inferior al masculino (+4,31%), lo que explica el ligero ensanchamiento del diferencial, ha detallado Ortega.
A pesar de las cifras, Canarias es la comunidad con «menor brecha salarial de toda España», algo que «no es motivo de alegría ni tranquilidad» porque «la brecha es muy corta y los salarios en Canarias están 4.
000 euros por debajo de la media nacional y hasta 9.
000 en comparación con el País Vasco», como ha citado a modo de ejemplo.
En Canarias «hombres y mujeres están más igualados en la precariedad», ha denunciado Ortega, lo que supone que «casi el 50% de los ingresos van a alquiler o hipoteca», reforzando «una situación de vulnerabilidad enorme».
Según la portavoz del sindicato, la desigualdad anual no se origina en el salario base o en la fijación del valor de la hora trabajada, «sino en factores estructurales vinculados a la organización del empleo y a la distribución del tiempo de trabajo», como «la mayor incidencia de parcialidad femenina, el acceso diferencial a horas extraordinarias y la distinta disponibilidad horaria asociada a responsabilidades de cuidado».
Este dato solo constata que la parcialidad en los contratos «sigue afectando mucho más a las mujeres que a los hombres, por lo tanto, esto no solo influye en las cuestiones económicas, sino también la calidad de vida de ellas y en su capacidad para conciliar vida laboral y familiar, por ejemplo».
Además, del análisis por edades se desprende que «la brecha se mantiene contenida en los tramos más jóvenes, pero se intensifica de forma notable en las franjas de mayor edad, especialmente a partir de los 55 años», lo que supone que esta desigualdad «se acumula como una correa de transmisión» llegando incluso al 14% en el rango de mayores de 55.
Este comportamiento refleja el «efecto acumulativo de trayectorias laborales históricamente desiguales», con mayores interrupciones de carrera en generaciones anteriores y menor acceso femenino a promoción profesional en etapas pasadas.
Ortega ha pedido «datos» para resolver lo que considera «la cronificación de una realidad que debemos seguir afrontando», porque «terminará por afectar a las nuevas generaciones”.
La subida del salario mínimo es una medida que «beneficia de manera muy especial a las mujeres», en tanto que los siguen teniendo, en general, «más bajos, ocupando mayoritariamente algunas ramas de actividad muy afectadas por el salario mínimo, como Servicios del hogar, Cuidados en general o Comercio», por lo que una subida del SMI del 3,1%, como la aprobada en 2026 «debe contribuir a que la brecha salarial se reduzca más», ha opinado, aunque ha preferido «esperar a los hechos».
En esta línea, UGT Canarias ha solicitado el cumplimiento del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores, sobre tareas de igual valor, que persigue corregir la infravaloración de las mujeres, así como el traslado de las normas recogidas de los Reales Decretos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad a todas las empresas españolas; y que la Seguridad Social facilite información sobre las reducciones de jornada por cuidados de hijos e hijas y otros familiares, en términos económicos.
Desde UGT, ha dicho, «seguimos reivindicando la revisión del uso excesivo del contrato a tiempo parcial que penaliza a casi dos millones de mujeres en España a vivir de manera precaria y envejecer, en un porcentaje elevado, en condiciones de pobreza» y piden que «se modifique la norma que permite la absorción y compensación de los complementos salariales en las subidas del SMI» ya que hay mujeres que cobran el SMI «lleven años con el salario congelado».
«Desde la Oficina Técnica de Igualdad de UGT Canarias, ponemos el foco en la necesidad de establecer medidas claras y reales en los Planes de Igualdad para erradicar los factores de discriminación salarial en las empresas canarias», ha destacado.
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