Las Palmas de Gran Canaria, 9 mar (EFE).
– El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria trabaja en el desarrollo de una ordenanza específica en materia de infraestructuras verdes y en la creación de un vivero municipal de especies vegetales, algo que cree «muy importante» para una ciudad donde hay casi 62.
000 palmeras y árboles.
Una realidad esta que hace aconsejable contar con «una ordenanza de convivencia y de reglas de respeto con las infraestructuras verdes», según ha afirmado este lunes la concejal de Desarrollo Estratégico de la capital isleña, Gemma Martínez Soliño (Podemos).
La edil ha expresado este parecer en una rueda de prensa convocada para dar a conocer los proyectos de futuro de su departamento, entre los que ha destacado la elaboración de un decálogo verde de medidas para impulsar la acción del gobierno municipal en materia de gestión del arbolado y de sostenibilidad ambiental.
Entre sus propósitos, incluye el de «mejorar con mucho el mantenimiento de las infraestructuras verdes», ha subrayado la concejal, que ha matizado que alcanzar esa meta depende en buena medida de hacer una nueva contratación del Servicio de Mantenimiento de Jardines.
Por ello, «vamos a sacar, espero que en breve -ha apuntado-, una licitación por más de 90 millones de euros donde queremos aumentar no solo las superficies cubiertas por el mantenimiento, sino mejorar ese mantenimiento, aumentar el número de personal y la especialización de este personal».
Todo ello «para que seamos capaces de mantener y mejorar, con mucho, el mantenimiento de las infraestructuras verdes», ha añadido.
Martínez Soliño ha señalado que, desde esa intención, se ha apostado por crear un vivero municipal propio de especies vegetales, a fin de no depender de entidades que no siempre pueden suministrar ejemplares de flora autóctona, por las que apuesta el gobierno local actual.
La segunda teniende de alcalde de la ciudad ha informado de que otro de los proyectos de su área de responsabilidad es mejorar la convivencia de vecinos y mascotas, en un municipio donde estas superan en número a los niños, según ha recalcado.
Y ha avanzado que su idea es incrementar la cantidad de áreas de esparcimiento para perros que ya existen en la capital, pero también crear otras nuevas, más amplias y equipadas para posibilitar un encuentro más diverso entre animales y personas.
No obstante, ha explicado que, de momento, se planea desarrollar un proyecto piloto en un área de césped del polígono de San José aún por definir del todo para testar qué instalaciones y requisitos deberían reunir esos lugares.
La iniciativa se enmarca -ha dicho- en una intención global de lo gobernantes municipales de promover un mayor disfrute de la ciudad y sus espacios abiertos por parte de la ciudadanía, al hilo de la cual se han instalado en determinados parques merenderos que inviten a potenciar su uso como zonas de esparcimiento.
Y «sin tener que sentarse en una terraza y consumir» gastando dinero para poder hacerlo, como sucede tradicionalmente en muchos de esos espacios, ha apuntado.
Además, ha avanzado que se proyecta «recuperar la senda del Guiniguada», reforestando el entorno del histórico barranco de dicho nombre e incrementando los recursos municipales de educación ambiental que ya existen en él.
Tanto mejorando las instalaciones de la finca de El Pambaso, que desde hace años funciona como aula de aprendizaje ambiental para escolares, como habilitando las de un antiguo albergue en desuso existente también en los márgenes del Guiniguada que ha precisado que no descarta que pueda usarse incluso «para que los niños puedan pasar alguna noche en él».
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