Santa Cruz de La Palma, 11 mar (EFE).
– La formación Drago Canarias en La Palma ha criticado el inicio de las obras de la primera desaladora pública destinada al riego agrícola en la isla, impulsada por el Cabildo con una inversión de unos dos millones de euros, y ha solicitado solución a las pérdidas de agua que sufren los canales en uso.
La portavoz de la organización en la isla, Sara Hernández, ha afirmado que el problema del agua “no se resuelve simplemente produciendo más, sino gestionando mejor la que ya existe”.
Según explicó, el principal problema no es solo la disponibilidad del recurso, sino la falta de control, datos fiables y eficiencia en su gestión, por lo que ha señalado que antes de invertir en nuevas infraestructuras debería conocerse con precisión cuánta agua se pierde, dónde y cómo se utiliza.
Drago La Palma ha recordado que asociaciones como Agua para La Palma apuntan a pérdidas “muy elevadas” en algunas redes municipales de abastecimiento, en determinados casos superiores al 50 %, lo que considera incompatible con destinar millones de euros a producir más agua.
La organización también ha planteado dudas energéticas y económicas sobre la desalación, al tratarse de un sistema con alto consumo energético, especialmente en territorios insulares donde el sistema eléctrico depende en gran medida de combustibles fósiles.
Desde Drago La Palma han señalado que la desaladora no aparece recogida en el Plan Hidrológico de La Palma, que sí prevé realizar previamente un estudio sobre la necesidad de implantar este tipo de infraestructuras, por lo que han reclamado que se hagan públicos los informes que avalen la desalación antes de continuar con las obras.
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