Santa Cruz de Tenerife, 11 mar (EFE).
– El servicio de Digestivo del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria ha incorporado una técnica avanzada mínimamente invasiva denominada gastroyeyunostomía por ecoendoscopia, destinada a pacientes con obstrucciones del tracto digestivo superior.
Esta dolencia suele estar provocada por tumores malignos, como cáncer de estómago, páncreas, vías biliares o duodeno y, cuando se presenta una obstrucción, se impide el paso normal de los alimentos desde el estómago hacia el intestino.
Esto provoca síntomas muy limitantes como vómitos persistentes, imposibilidad para alimentarse, pérdida de peso y un importante deterioro del estado general del paciente.
Según ha informado la Consejería de Sanidad del Gobierno canario este miércoles, el servicio de Digestivo del centro hospitalario ha realizado ya cinco intervenciones con esta nueva técnica, «con una recuperación completa de la ingesta de los pacientes y un aumento significativo de su calidad de vida».
«La gastroyeyunostomía por ecoendoscopia ofrece una solución eficaz y menos agresiva que otros procedimientos, y consiste en conectar directamente el estómago con el yeyuno, la segunda parte del intestino delgado», señala Sanidad.
Agrega que la mayor parte de los pacientes que previamente no podían ingerir alimentos por vía oral pueden comenzar a tolerar líquidos pocas horas tras el procedimiento y recuperan la capacidad de comer en pocos días, lo que no solo mejora su bienestar físico y emocional, sino que también facilita que puedan continuar con tratamientos oncológicos o paliativos en mejores condiciones y sin necesidad de permanecer ingresados.
El procedimiento se realiza empleando un endoscopio especial equipado con un sistema de ecografía en su extremo, que permite visualizar desde el interior del estómago los pliegues del intestino delgado y que el especialista utiliza para crear una pequeña comunicación directa entre el estómago y el yeyuno mediante la colocación de una prótesis metálica especialmente diseñada.
La intervención se lleva a cabo sin necesidad de cirugía abierta, a través de la boca del paciente y bajo sedación profunda por anestesia, lo que reduce significativamente el riesgo de complicaciones.
Además, al tratarse de un procedimiento mínimamente invasivo, suele implicar estancias hospitalarias más cortas y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía tradicional.
«Las principales alternativas terapéuticas son la cirugía convencional o la colocación de prótesis duodenales, pero existen complicaciones, puesto que no todos los pacientes pueden someterse a una intervención quirúrgica debido a su situación clínica, y las prótesis duodenales no siempre ofrecen una solución duradera», ahonda el comunicado.
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