Las Palmas de Gran Canaria, 12 mar (EFE).
– Las consejerías de Sanidad y Bienestar Social pondrá en marcha dos proyectos en Gran Canaria y Tenerife para abordar el problema de las camas que ocupan pacientes mayores con alta médica en sus cuatro grandes hospitales, con medidas que incluyen acudir a la Fiscalía en caso de abandono.
El viceconsejero de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Francis Candil, ha informado este jueves de estos dos nuevos proyectos que afectan a los hospitales Insular y Doctor Negrín, en Gran Canaria, y La Candelaria y Hospital Universitario de Canarias, en Tenerife, y que empezarán a funcionar en dos meses.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, ha cifrado en unos 500 los mayores que viven en los hospitales públicos de las islas a pesar de tener el alta médica, si bien ha dicho no disponer del número exacto, ya que es un dato que corresponde a Sanidad.
Se va a analizar caso a caso a partir de este proyecto, para conocer si precisan de un ingreso en un centro sociosanitario, porque no todas etas personas requieren de esa solución, ya que a veces solo necesitan permanecer por un periodo determinado de tiempo.
Así mismo, ha dicho que se estudiará si disponen de medios económicos, vivienda y familia.
La consejera ha explicado que se acudirá la Fiscalía en caso de que aprecien dejación de funciones y abandono por parte de la familia, al tiempo que ha recordado que este proceder está tipificado como delito.
También ha advertido de que el Gobierno canario asumirá la curatela de esos mayores cuando lo considere necesario.
Candil ha señalado que en Tenerife se dan más casos que en Gran Canaria de personas mayores que residen en centros hospitalarios, y que no se sabe si el motivo obedece a que están a la espera de plaza en un centro sociosanitario.
La consejera y el viveconsejero han hecho estas declaraciones en una rueda de prensa en la que han presentado la nueva Estrategia Sociosanitaria de Canarias.
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