Científicos proponen medidas urgentes para proteger la flora única de Jandía

Puerto del Rosario (Fuerteventura), 17 mar (EFE).

– La Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) ha mostrado su preocupación por el actual estado de conservación de la península de Jandía (Fuerteventura) y ha trasladado al Cabildo la urgencia de reforzar la protección y recuperación de su biodiversidad vegetal, uno de los territorios de mayor singularidad natural del archipiélago.

En un comunicado, la asociación de científicos y conservacionistas ha afirmado este martes que esta zona es una de las más amenazadas por culpa del ganado suelto, el turismo y los efectos del cambio climático.

Este espacio, situado en el extremo sur de Fuerteventura, destaca por sus paisajes desérticos, con grandes playas vírgenes, campos de dunas y abruptos riscos coronados por cresterías que capturan las nieblas de los alisios.

Sin embargo, su valor más extraordinario es mucho menos visible, además de albergar una de las concentraciones más notables de flora endémica de Canarias y Europa.

La zona figura en la quinta posición de la lista española de Áreas Importantes para la Conservación de Plantas (IPAs), enclaves reconocidos internacionalmente por su excepcional riqueza botánica y por la presencia de especies amenazadas.

En este territorio sobreviven más de una decena de plantas exclusivas, entre ellas especies únicas de cardón, margarita, tajinaste, cañaheja, bientequiero o tabaira, muchas de ellas persisten en diminutos refugios en riscos inaccesibles, donde las brumas aportan humedad y cabras y conejos no pueden acceder con facilidad.

Estos enclaves albergan también una notable variedad de invertebrados endémicos, lo que convierte a las cumbres de Jandía en el núcleo de mayor biodiversidad de Fuerteventura y uno de los más interesantes y frágiles de Canarias.

Desde la asociación, señalan que la degradación histórica de la vegetación de Jandía, causada principalmente por la presencia continuada de ganado asilvestrado, especialmente cabras, y por el impacto de los conejos, ha reducido drásticamente la vegetación original.

Aunque en el pasado se instalaron algunos vallados para proteger determinadas zonas, la falta de mantenimiento ha reducido su eficacia y actualmente estos animales acceden con facilidad a las áreas más sensibles, dificultando la regeneración natural de muchas especies, aseguran.

Ante esta situación, la ACBC y la Sociedad Española de Biología de la Conservación de Plantas han mostrado al Cabildo su disposición a colaborar desde el ámbito científico y social para impulsar actuaciones realistas que permitan mejorar el estado de conservación de este espacio natural desde un planteamiento integral que tenga en cuenta toda su complejidad.

En este sentido, proponen que, “con inteligencia y determinación conservacionista”, se desarrolle un proyecto de protección y restauración integral, dotado de medios suficientes.

Ambas entidades consideran que existen medidas viables que no requieren grandes inversiones, sino planificación, coordinación y el refuerzo de algunos recursos humanos.

Entre las actuaciones prioritarias propuestas figura el reforzamiento poblacional de las especies más amenazadas, mediante su cultivo y reintroducción.

Para ello se plantea iniciar los trabajos encaminados a la propagación de todos los taxones en peligro de extinción exclusivos del macizo, con el objetivo de obtener plantas aptas para su futura introducción en el medio natural.

Una vez disponibles, podrían establecerse nuevos núcleos poblacionales en enclaves adecuados dentro de su área potencial, previamente evaluados, reduciendo así el riesgo de extinción.

Otra línea de trabajo propuesta es intensificar el seguimiento científico de las especies más amenazadas.

Asimismo, las entidades firmantes consideran necesario ordenar la afluencia de visitantes en los sectores más sensibles, particularmente en las inmediaciones del Pico de la Zarza.

Para los expertos, el aumento de la vigilancia y la delimitación clara de los senderos, mediante vallados y señalización e información adecuadas, permitirían reducir el pisoteo de la vegetación, mejorando la experiencia de quienes visitan este enclave natural.

La propuesta incluye también reforzar la información y la sensibilización ambiental, mediante la instalación de paneles divulgativos que expliquen el valor excepcional de la zona y la necesidad de respetar los senderos señalizados.

ACBC y SEBiCoP han ofrecido su colaboración para elaborar estos contenidos.

Finalmente, ambas organizaciones señalan la importancia de mejorar el control del ganado asilvestrado y reparar y mantener los vallados existentes en áreas especialmente sensibles de las cumbres de Jandía.

ACBC y SEBiCoP consideran que estas medidas pueden constituir un primer paso hacia un proyecto más amplio de protección y restauración ecológica integral de la península de Jandía.

Con el objetivo de avanzar en esta línea de trabajo, las entidades solicitan al Cabildo de Fuerteventura la celebración de una reunión con los responsables políticos y técnicos para trasladar la necesidad urgente de afrontar con determinación estas propuestas, definir un plan de trabajo realista y explorar posibles vías de colaboración y financiación.

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