Santa Cruz de Tenerife, 24 mar (EFE).
– La Audiencia Provincial tinerfeña ha acogido este martes la vista en la que dos acusados de administración desleal han aceptado penas de un año y medio y un año de prisión, por traspasar el acusado un bar del que era propietario a medias con su esposa, a una empleada sin saberlo su mujer.
El procesado constituyó una sociedad limitada de la que era administrador único destinada a explotar este establecimiento cuando se encontraba en trámites de divorcio de su esposa que ostentaba el 50 por ciento de la propiedad.
Según la sentencia de conformidad, el hombre un mes antes de la separación “y con el propósito fraudulento”, vendió el negocio a la empleada por 2.
500 euros, cifra muy inferior al valor real, tasado en 107.
000 euros, con el fin de aparentar un cambio de titularidad que la Fiscalía consideró “ficticio”.
De hecho, el acusado siguió al frente de la actividad hasta que un Juzgado de lo Mercantil declaró la disolución judicial de la entidad que entró en período de liquidación a instancia de la exesposa a la que se le causó un perjuicio patrimonial cifrado en los 53.
500 que los acusados están ahora obligados a devolverle.
Inicialmente, el Ministerio Público solicitaba al procesado como autor de un delito de administración desleal, tres años de prisión y multa de 1.
620 euros y a la encausada dos años y tres meses de cárcel como cooperadora necesaria y casi 1.
500 euros de sanción y el pago conjunto a la anterior dueña de los 53.
500 euros.
El acuerdo alcanzado entre la acusación particular, Fiscalía y defensa implica también la suspensión de la entrada en prisión siempre y cuando ambos no delincan en el plazo de dos años.
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