Las Palmas de Gran Canaria, 24 mar (EFE).
– El abogado del joven acusado de matar a golpes a otro en julio de 2023 en un centro comercial de Puerto Rico, en Gran Canaria, mantiene que su defendido actuó en defensa propia porque la víctima le amenazó con un cuchillo y que no tenía intención de acabar con su vida, como sostienen la Fiscalía y la acusación que representa a la familia del fallecido.
El letrado del procesado solicita su absolución o que se consideren los hechos como homicidio imprudente, según ha expuesto este martes al Jurado en la Audiencia de Las Palmas en la primera sesión del juicio que se sigue contra Abdelilah F.
A.
, para quien el fiscal interesa una condena de 12 años por el homicidio del joven Aziz y la acusación particular 15 años de condena, por entender que se trató de un asesinato al apreciar ensañamiento.
Los primeros testigos que han declarado han sido los agentes de la guardia civil que intervinieron en el caso y que comenzaron a investigarlo 15 días después de que sucedieran, al presentarse un hermano de la víctima ante un juzgado de guardia el 31 de julio y relatar que Aziz había sido agredido por el acusado el día 16 de ese mes y que los hechos fueron presenciados por varios testigos.
No todos se han personado este martes ante el Jurado y los tres que han declarado han ofrecido testimonios diferentes, ya que uno ha sostenido que se trató de una pelea con un desenlace fatal; otro ha dicho que fue pateado por el acusado, y un tercero que sufrió un golpe fuerte que le propinó el procesado pero que no llegó a verlo.
Aziz falleció en el Hospital Insular el 28 de julio de 2023 como consecuencia de las patadas que recibió en la cabeza por parte del acusado, con quien ese día bebió y consumió cocaína, según el fiscal Miguel Pallarés.
El Ministerio Público mantiene que la víctima comenzó a molestar a la gente en el centro comercial y que por eso discutieron y el procesado le agredió, si bien más tarde se «confrontó» con Aziz, lo tiró al suelo de un golpe con la mano y le comenzó a dar patadas «a sabiendas» de que le podía matar.
El testigo A.
O.
, conocido de ambos, ha indicado que no vio todo lo que sucedió la noche del 16 de julio, si bien ha señalado que él mismo pegó a la víctima para que se calmara y que tras referir Aziz algo al procesado, éste le pegó de forma «fuerte», e intentó entonces mediar y ponerse delante para recibir él los golpes.
Ha manifestado que estaba en «shock» y no sabe en qué parte del cuerpo le estaba dando las patadas a Aziz, quien se encontraba en el suelo y ese día estaba «agresivo y muy enfadado».
El segundo testigo, un italiano que trabaja en un restaurante del centro comercial, ha indicado que conocía al acusado y a la víctima desde niños y que lo ocurrido fue un «accidente trágico» como consecuencia de una pelea en la que vio cómo Abdelilah F.
A.
pegaba al fallecido y cómo éste cayó al suelo, si bien después hubo un «tumulto» alrededor de ambos y no pudo ver más.
Ha relatado que la víctima llevaba un cuchillo y que se dio cuenta de ello porque la gente lo decía y ha precisado que los hechos los presenció a una distancia de 20 metros.
El tercer testigo, R.
K.
, ha señalado que ese día comió con la víctima, que trató de separar a Aziz del acusado porque empezaron a discutir y que después se fue a dar una vuelta y cuando regresó ya había recibido el golpe.
Los sanitarios de la ambulancia que se trasladó al centro comercial para asistir a la víctima han manifestado al Jurado que les activaron por un coma etílico y ninguno de ellos dijo que se debiera a una agresión, pues además en esos casos suele personarse la policía.
Además, han indicado que, como carecía de documentación la víctima y tampoco hablaba español, un familiar se encargó de trasladarla al Hospital Insular.
El conductor de la ambulancia ha señalado que la víctima fue llevada a la ambulancia en una silla y que «todo el mundo tenía prisa y nadie comentó lo sucedido», así como que no se le apreciaban heridas externas, pero que como decía que le dolía la cabeza consideraron que debía ir al hospital para que le hicieran pruebas.
El juicio continuará este miércoles, cuando está previsto que declare el procesado tras escuchar el tribunal a los dos médicos forenses y ver las imágenes captadas ese día por las cámaras instaladas en el centro comercial.
Son imágenes incompletas ya que algunas se borraron debido a que las capturas se hicieron días después del suceso y porque en el lugar donde supuestamente fue pateado Aziz no había ninguna, han explicado al tribunal los agentes que se encargaron de su volcado y visionado.
EFEcda/jmr