Dávila critica «la miopía» del Estado y reclama que los cabildos puedan activar la UME

Santa Cruz de Tenerife, 25 mar (EFE).

– Los cabildos canarios reclamarán al Gobierno central que modifique la ley de Protección Civil para que estas corporaciones puedan activar la UME ya que, según ha afirmado este miércoles la presidenta tinerfeña, Rosa Dávila, lo ocurrido con la borrasca «Therese» ha sobrepasado «todos los límites» por la «absoluta miopía» del Estado.

En una rueda de prensa en la que ha hecho balance de los daños causados por la borrasca Therese, la presidenta del Cabildo de Tenerife ha advertido de que las corporaciones insulares llevan «años» reclamando la citada modificación legal porque, ha continuado, son las que tienen los recursos y la dirección de las emergencias en Canarias.

Pero ocurre que en la normativa estatal de Protección Civil se asimilan los cabildos a las administraciones locales, como los ayuntamientos, pese a que en Canarias hay una descentralización de estas labores y aun cuando una emergencia suba a nivel 2, de rango autonómico, al frente de la dirección operativa siguen las corporaciones insulares, ha enfatizado Dávila.

Para recurrir a la Unidad Militar de Emergencias (UME) «tenemos que elevar el nivel» aunque en Tenerife haya 40 efectivos en Los Rodeos, pero el Cabildo debe antes «saltar al nivel 2, lo que no se entiende lo más mínimo en un territorio insular», algo que ya reclamó Rosa Dávila cuando el gran incendio forestal que asoló la isla en agosto de 2023.

«Esto no tiene ningún sentido y los presidentes de los cabildos estamos ya un poco hartos, porque teniendo la responsabilidad y los equipos de emergencias no podemos usar los recursos del Estado por su absoluta miopía», ha proseguido Dávila, quien habló de esta cuestión ayer con el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales.

La presidenta tinerfeña confía en que esta situación «se solucione de una vez por todas porque llevamos años pidiendo al Gobierno central que adecue la ley de Protección Civil a las necesidades de las islas, bien con un nivel 2 o con un nivel 1 reforzado para poder activar a la UME porque no somos un ayuntamiento».

Retrasos burocráticosA veces hay que recurrir a estos medios para tareas como las de achicar agua para poder rescatar a una guagua atrapada ayer en Puerto de la Cruz y para contar con la UME, ha precisado Rosa Dávila, se necesita un decreto y elevar el nivel de emergencia en un procedimiento burocrático que puede demorarse hasta dos horas «y esto el Estado no lo entiende».

Este asunto fue tratado ayer por los presidentes de los cabildos reunidos en la Federación Canaria de Islas (Fecai) y han acordado insistir en dicha reclamación porque, ha añadido Dávila, «ya se han sobrepasado todos los límites: ayer Gran Canaria se vio en una situación muy complicada y Tenerife por la tarde noche, y sin embargo tenemos una ley que nada tiene que ver con las islas Canarias».

Asimismo, la presidenta del Cabildo de Tenerife ha precisado que ayer decidió declarar la alerta máxima en la isla, y el Gobierno canario emitió un aviso ES-Alert, con el objetivo de reducir la movilidad al detectar por el radar cómo entraba la borrasca, ya que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) había pronosticado que «Therese» no iba a tocar el norte de Tenerife.

La Aemet, que había indicado que la borrasca iba a tener un comportamiento errático, emitió un aviso rojo para el área metropolitana de Tenerife y el municipio de Tacoronte, que posteriormente amplió a todo el norte de la isla, cuando «ya caía la tromba de agua», ha dicho Dávila.

A su juicio, esto indica que los modelos de predicción «no sirven, sirven los satélites y el radar, que nos iban diciendo dónde había mayores descargas y por dónde venía» la borrasca, que afectó especialmente al norte de la isla durante la tarde-noche de ayer con «trombas» de agua.

La prioridad ha sido en todo momento salvaguardar la seguridad de las personas, ha señalado la presidenta del Cabildo, quien ha detallado que se ha triplicado el número de incidencias, desde derrumbes a inundaciones en los bajos de edificios, especialmente en Tacoronte, donde se desalojó a diez familias en un edificio de El Pris cuya estructura revisan hoy los técnicos.

Por ello se habilitaron 40 plazas en el pabellón de Tacoronte, que finalmente sólo utilizó una persona, y desde el inicio de la borrasca el Cabildo ha abierto tres albergues y un cuarto anoche en Los Realejos, y entre todos han sido ocupados por 130 usuarios.

Plan vigente hasta las 18.

00 horasAunque la Aemet ha pasado a nivel amarillo para Tenerife, el Cabildo mantendrá el Plan Insular de Emergencias hasta las 18:00 horas de este miércoles visto que «los modelos de predicción están sirviendo de bastante poco» y se están poniendo avisos meteorológicos «a fenómeno observado».

La presidenta del Cabildo ha apelado a actuar «con muchísima prudencia» porque después de las lluvias los taludes están saturados y en cualquier momento puede haber desprendimientos, por lo que ha recomendado no circular por carreteras secundarias.

Además los efectivos están trabajando en senderos y pistas forestales que han quedado impracticables, por lo que continuarán cerradas incluso cuando se baje el nivel de emergencia.

Asimismo se están revisando los daños en infraestructuras y en carreteras del norte de la isla para evaluar económicamente los desperfectos.

Rosa Dávila ha afirmado también que aún no hay constancia de que el fallecimiento de un vecino de Benijo esté relacionado con la borrasca, lo que determinará la juez, pero en todo caso el Cabildo ha trasladado sus condolencias a la familia del hombre fallecido.

También ha agradecido la labor realizada por los alcaldes y todos los efectivos de emergencias que han trabajado durante la borrasca, y ha felicitado «expresamente» a los responsables del área en el Cabildo, Blanca Pérez, Iván Martín y Néstor Padrón, por su trabajo «extraordinario» y la profesionalidad del equipo.

EFEasd/jmor(foto) (vídeo)