Las Palmas de Gran Canaria, 25 mar (EFE).
– El Cabildo de Gran Canaria solicitará esta tarde-noche la desactivación del nivel dos del Plan Insular de Emergencias y pasará a una situación de alerta por desprendimientos, tras constatar la mejora progresiva del tiempo y la reducción de incidencias provocadas por la borrasca Therese, aunque mantiene el llamamiento a la precaución en las carreteras del interior de la isla.
Así lo ha expuesto el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, tras la reunión de coordinación insular de emergencias celebrada en la tarde de este miércoles, en la que se confirmó que la borrasca ha perdido capacidad de causar daños, pese a que la isla continúa en un contexto de inestabilidad atmosférica, con previsión de lluvias débiles asociadas al alisio y no al frente tormentoso.
Según ha indicado Morales, durante la jornada no se han observado núcleos convectivos ni estructuras tormentosas relevantes en el entorno de Gran Canaria, y tampoco se esperan fenómenos significativos para el fin de semana.
El presidente ha informado de que han descendido los caudales en los principales barrancos de la isla.
En Arguineguín ya no se registra desbordamiento y se han iniciado las labores para reabrir accesos, mientras que las presas de Las Niñas, Fataga, La Sorrueda y Ayagaures continúan aliviando agua con normalidad.
En total, 34 presas de la isla se encuentran aliviando, todas ellas bajo monitorización, especialmente las del norte.
En cuanto a la red viaria, permanecen 15 carreteras cortadas, frente a las 24 que se encontraban cerradas durante la madrugada.
Las autoridades prevén reabrir progresivamente algunas vías a partir de mañana a primera hora y contemplan actuar con urgencia en La Culata, Ariñez, la GC-607 (cumbre), la Ayacata-Tejeda, la GC-500 en Temisas.
Los núcleos de Ayagaures y Arguineguín mantendrán esta noche controles de acceso a residentes, con reapertura total prevista para mañana.
En La Culata se ha habilitado un acceso alternativo para vecinos, mientras continúan los trabajos de reparación de la vía, y El Hornillo ya está despejado para su apertura.
El presidente del Cabildo ha pedido «muchísima precaución» a quienes se desplacen por el interior de la isla, donde existe un riesgo elevado de desprendimientos debido al estado de las carreteras y los taludes.
«Estamos en alerta por desprendimiento.
Supone un riesgo enorme transitar por las carreteras del interior de la isla en la actualidad.
La carretera no está en las mejores condiciones», ha aseverado al pedir ser conscientes de la situación a quienes se acercan a ver las caídas de agua que se están produciendo en las presas.
EFEmrgz/as