Las Palmas de Gran Canaria, 26 mar (EFE).
– El personal técnico de Las Palmas de Gran Canaria ha comprobado que el desplazamiento del muro de Miller Bajo, por el que se realizó una evacuación preventiva en un edificio del barrio capitalino el pasado martes, se produce hacia el interior y que no existe peligro de desprendimiento hacia el exterior ni riesgo para los edificios colindantes.
Lo ha afirmado este este jueves el Ayuntamiento en un comunicado, en el que ha detallado que el desplazamiento es de entre 10 y 15 centímetros y que, según los técnicos, hay diversas fisuras motivadas por el empuje del terreno y la acumulación de agua derivada de las intensas lluvias de los últimos días.
El Consistorio ha afirmado que para determinar con precisión la evolución del terreno, se han contrastado las nuevas mediciones con un estudio topográfico previo realizado en 2016.
Tras una primera fase de medidas preventivas adoptadas el martes, que incluyeron el realojo temporal de once residentes de un edificio en la calle Nicolás Monche López, el Consistorio aprobó el miércoles un decreto de emergencia, por el que se ha encargado a una empresa especializada la ejecución inmediata de actuaciones destinadas a garantizar la estabilidad del muro.
Las labores de estabilización consistirán en retirar la parte superior del muro, que ha perdido capacidad resistente y presenta mayor deterioro, y en instalar un sistema de drenaje en la trasera para evitar acumulaciones de agua y reducir la presión sobre la estructura.
Los operarios estarán presentes en la zona desde este jueves, con inicio de las labores físicas previsto para el viernes, indica la nota.
Una vez vallada la zona de obras y establecidos los circuitos de acceso seguros, el Ayuntamiento informará, previsiblemente a partir de este viernes por la tarde, sobre la situación de las personas realojadas, de las cuales dos tuvieron que realojadas en el Centro de Inserción Social de La Isleta, mientras que el resto se hospeda con familiares o allegados.
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