Santa Cruz De Tenerife, 31 mar (EFE).
– La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural ha digitalizado el fondo documental de las dos Exposiciones Internacionales de Escultura en la Calle que, con obras de Henry Moore, Joan Miró y Óscar Domínguez, entre otros, situó a Tenerife como un referente en el arte contemporáneo.
El fondo, custodiado en el Colegio de Arquitectos tinerfeño, fue transferido al Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife tras el acuerdo alcanzado entre ambas instituciones para proceder a su tratamiento técnico y digitalización, según ha informado este martes el área cultural del Gobierno de Canarias.
Este conjunto documental, integrado por materiales de diversa naturaleza como carteles, fotografías, planos y documentación administrativa, regresa ahora a su lugar de custodia una vez completado el proceso, añade.
La digitalización permitirá asegurar la preservación de estos documentos y facilitar su consulta y difusión entre la ciudadanía y la comunidad investigadora, con lo que se refuerza su valor como fuente para el conocimiento del patrimonio cultural contemporáneo de Canarias.
El director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, señala al respecto que la digitalización de este fondo documental supone «un paso fundamental para preservar un legado artístico de enorme valor para Canarias».
Por su parte la decana del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife, María Nieves Febles, explica que este archivo custodiado durante décadas por la institución reúne dibujos, cartas, fotografías y documentación clave sobre el proceso de creación de estas obras.
Asimismo, recuerda que el Colegio mantiene activa la comisión de Esculturas en la Calle, desde la que se trabaja en la conservación de las obras y en el apoyo a las instituciones para garantizar su adecuado mantenimiento.
La relevancia de este fondo documental radica en su vinculación con las dos ediciones de la “Exposición Internacional de Escultura en la Calle”, celebradas en Santa Cruz de Tenerife en 1973 y 1994, que marcaron un hito en la concepción del espacio público en la ciudad.
El origen se sitúa en 1972 con la inauguración de la nueva sede del Colegio de Arquitectos de Canarias, diseñada por los arquitectos Saavedra y Díaz-Llanos.
Este edificio, ejemplo destacado del movimiento brutalista, introdujo una nueva relación entre arquitectura, ciudad y paisaje en el entorno de Las Ramblas y generó un espacio urbano abierto que propició la incorporación de la escultura como elemento articulador, señala el Ejecutivo regional.
La intervención del escultor Martín Chirino, con su obra Lady Tenerife, simboliza este planteamiento innovador, que dio lugar a una exposición concebida no solo como una acción de embellecimiento, sino como una propuesta cultural de profundo alcance.
Impulsada por el Colegio de Arquitectos de Canarias, la iniciativa contó con la participación de destacadas figuras del ámbito artístico e intelectual, como Eduardo Westerdahl, y con un comité de honor de proyección internacional.
La muestra contó con la participación de artistas de reconocido prestigio internacional como Henry Moore, Alexander Calder, Joan Miró, Eduardo Paolozzi, Pablo Serrano, Óscar Domínguez, Josep Maria Subirachs, Andreu Alfaro, Manuel Rivera y Claude Viseux, entre otros.
La presencia de estos creadores situó a Santa Cruz de Tenerife en el circuito internacional del arte contemporáneo y, en un contexto sociopolítico complejo, la exposición supuso una transformación en la manera de entender el espacio público, incorporando nuevos materiales y lenguajes artísticos, y promoviendo la interacción entre arte y ciudadanía, añade el departamento de Cultura.
Así, la primera exposición tuvo un fuerte impacto renovador mientras que la segunda edición, celebrada en 1994, introdujo una mirada más crítica y reflexiva sobre el papel del arte público de una sociedad en transformación.
Este proyecto de digitalización refuerza el valor de una iniciativa que, aún hoy, sitúa a Santa Cruz de Tenerife y, por extensión, a Canarias, como un referente para el conocimiento y estudio de la evolución del arte contemporáneo, concluye.
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