LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 24 Abr. (EUROPA PRESS) -El Pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado este viernes inicialmente la nueva Ordenanza de Higiene Urbana relativa a la limpieza de espacios públicos y la gestión de residuos de competencia municipal.
En un comunicado, el Consistorio ha explicado que se ha dado este paso después de que la iniciativa haya sido sometida a consulta pública y se hayan evaluado las enmiendas de los partidos políticos.
Con este acuerdo, la normativa inicia un periodo de exposición pública, durante el cual la ciudadanía podrá consultarla y presentar alegaciones. Si no se registran reclamaciones, la ordenanza quedará aprobada de forma definitiva de manera automática; en caso contrario, deberá regresar al Pleno para su resolución.
El concejal de Higiene Urbana, Héctor Alemán, ha comentado que el objetivo es que, después de 21 años, Las Palmas de Gran Canaria cuente con una ordenanza de higiene urbana «moderna, adaptada a las disposiciones legales y a la realidad actual de la ciudad».
«La finalidad de esta ordenanza es mejorar la calidad de vida en la ciudad, creando condiciones óptimas y promoviendo nuevos hábitos en relación con el cuidado de los espacios públicos y con el tratamiento de los residuos», matizó.
REFUERZO DE LAS NORMAS
Por su parte, el texto, impulsado por el Área de Gobierno de Higiene Urbana y Carnaval, estructura por primera vez de forma integral las obligaciones vinculadas a la limpieza y a la gestión de residuos de competencia municipal, adaptando la normativa local a la legislación europea, estatal y autonómica en materia de economía circular y residuos.
La nueva normativa refuerza de manera específica la corresponsabilidad ciudadana en el mantenimiento del ornato y la salubridad de la ciudad, incorporando un conjunto de medidas de convivencia y nuevas prohibiciones.
Entre ellas, se establece la obligación de evitar el abandono de micciones de animales en espacios públicos, además de la ya existente recogida de deyecciones.
También se prohíbe sacudir alfombras, textiles o prendas desde balcones o ventanas hacia la vía pública, así como el vertido de agua procedente de riego o de sistemas de climatización a la calle.
Asimismo, la ordenanza prohíbe alimentar animales en espacios públicos, lavar o reparar vehículos en la vía pública, escupir o realizar necesidades fisiológicas en la calle, y refuerza la obligación de que propietarios y comunidades mantengan fachadas, portales y elementos visibles en adecuado estado de limpieza y conservación.
En el ámbito de la gestión de residuos, la normativa avanza hacia un modelo de economía circular que amplía las fracciones sujetas a separación en origen.
Además de vidrio, papel y envases, se incorporan de forma obligatoria los biorresiduos, aceites usados, textiles, muebles y restos de poda, con el objetivo de mejorar las tasas de reciclaje y valorización.
Para facilitar su aplicación, el Ayuntamiento podrá implantar sistemas de recogida puerta a puerta y el uso de cerraduras electrónicas en contenedores, con el fin de identificar usuarios y optimizar el seguimiento del uso del servicio.
La nueva ordenanza introduce también nuevas exigencias para el sector comercial y alojativo, especialmente para grandes productores de residuos, que deberán presentar planes específicos de prevención y gestión.
De igual modo, en el ámbito de los eventos, se prohíbe el uso de plásticos de un solo uso en espacios públicos y se exige la elaboración de planes de limpieza y reciclaje durante y tras la celebración de actos.
El modelo normativo se basa en el principio de «quien contamina paga», e incorpora además incentivos y reducciones de tasas para aquellas personas o empresas que apliquen medidas de compostaje doméstico o mejoren la calidad de la separación de residuos en origen.
Finalmente, en el aspecto sancionador, la ordenanza mantiene un régimen de infracciones leves, graves y muy graves, con multas que pueden alcanzar hasta 3,5 millones de euros en los supuestos más graves, como vertidos incontrolados con impacto en la salud pública o el medio ambiente.
