Santa Cruz de Tenerife, 28 abr (EFE).- El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha expresado este martes su “gran preocupación” ante la inminente entrada en vigor del Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea, al considerar que podría aumentar la presión sobre el archipiélago y convertirlo en un espacio de retención de personas migrantes.
Durante una sesión de control en el Parlamento, y en respuesta al diputado del grupo Mixto Raúl Acosta ha alertado de que el nuevo marco europeo presenta “lagunas” en su aplicación en territorios frontera como Canarias, en un contexto marcado además por el repunte de la ruta atlántica.
Clavijo ha subrayado que el Ejecutivo autonómico rechaza medidas como la creación de centros fuera de la Unión Europea o la posibilidad de que los países “paguen” para evitar acoger migrantes, lo que, según ha indicado, podría convertir a regiones como Canarias en “sumideros” de incumplimiento de derechos humanos.
El presidente también ha mostrado su inquietud por la falta de definición de la posición del Estado y ha confirmado que el próximo 18 de mayo se celebrará una conferencia sectorial para abordar este asunto.
En ese encuentro, Canarias defenderá sus propuestas, ya trasladadas al Gobierno central, ha agregado.
Otro de los aspectos que preocupa al Ejecutivo canario es que el pacto contemple periodos de retención de hasta seis meses para personas migrantes adultas, lo que podría tensionar aún más los recursos de las islas.
Clavijo ha anunciado que, tras la conferencia sectorial, convocará a los grupos parlamentarios para tratar de fijar una posición común de Canarias frente al nuevo marco migratorio europeo.
El diputado del grupo Mixto había advertido previamente de los riesgos de que el pacto genere una “sobrecarga inasumible” para las islas y de que se vulneren derechos fundamentales, en un escenario internacional complejo con focos de inestabilidad en países como Senegal o Mali, que podrían incrementar los flujos migratorios hacia Canarias.
En otra pregunta sobre el mismo asunto formulada por David Toledo, diputado de CC, partido del que el presidente es secretario general, Clavijo ha insistido en que el Gobierno de España ha actuado sin diálogo en un asunto “tan importante” como el nuevo reglamento migratorio europeo, al no haber convocado “ni una sola conferencia sectorial de inmigración ni una conferencia de presidentes”.
De nuevo ha cuestionado el enfoque del nuevo marco europeo, al considerar que “pone precio” a la gestión migratoria al permitir que países ricos paguen a otros para asumir la presión en zonas frontera, como es el caso de Canarias.
“El sistema pretende que los migrantes se queden recluidos en territorios limítrofes para que no ‘molesten’ a los países ricos por sus calles”, ha denunciado, al tiempo que ha calificado esta estrategia como “un sinsentido” y un ejemplo de “mala política”.
El presidente también ha reprochado que el debate se esté utilizando desde la “polarización” y el “enfrentamiento”, favoreciendo, a su juicio, el crecimiento de la ultraderecha, en lugar de abordar el fenómeno desde una perspectiva humanitaria.
En su intervención, Clavijo ha apelado además a la memoria histórica de Canarias, al recordar que más de medio millón de isleños emigraron el siglo pasado en busca de oportunidades, lo que, ha dicho, obliga a afrontar la migración actual desde el respeto a las personas.
Por último, ha expresado su confianza en que la conferencia sectorial prevista para el 18 de mayo suponga “un punto de inflexión” que permita fijar la posición de España y avanzar en cuestiones como la regularización y la gestión del nuevo reglamento europeo. EFE