Santa Cruz de Tenerife, 4 may (EFE).
– La Diputada del Común, Lola Padrón, ha recibido a trabajadoras de escuelas infantiles de Canarias, así como a representantes sindicales, vecinales y familiares, a quienes ha transmitido que estos centros educativos «no pueden analizarse desde criterios de rentabilidad económica».
Al contrario, debe regir en su análisis «su impacto social, la conciliación de las familias, la atención temprana y la igualdad de oportunidades», informa la Diputación del Común en un comunicado.
Padrón ha advertido de que «cuando no hay plazas públicas suficientes, las familias se ven obligadas a acudir a centros privados con costes que rondan los 400 euros mensuales, que se suman al alquiler.
Es una situación muy difícil de sostener para muchas parejas jóvenes en Canarias», ha analizado.
Y ha subrayado que esas dificultades en el acceso a estos recursos afectan de forma directa a la conciliación: “cuando no hay plaza o el servicio no funciona con normalidad, quien termina asumiendo mayoritariamente esa carga son las mujeres, lo que repercute en su empleo y en su desarrollo profesional».
Lola Padrón también ha recalcado que «no se puede garantizar una atención adecuada cuando no se cubren las bajas a tiempo y una sola profesional tiene que atender a más niños de los que debería».
A raíz de este encuentro, el colectivo ha anunciado que presentará nuevas quejas ante la Diputación del Común para trasladar formalmente la situación de estos centros.
Durante la reunión, el colectivo explicó que su principal preocupación es el cierre de escuelas infantiles gestionadas por la Consejería de Bienestar Social.
A esta situación se suma la falta de sustituciones del personal, pues cuando una trabajadora está de baja se tarda meses en cubrir su puesto, lo que obliga a reorganizar los grupos o incluso a cerrar aulas por la imposibilidad de mantener la actividad con normalidad, según han denunciado.
EFEjmor