UGT ve «al borde del colapso técnico» el servicio de bomberos de Las Palmas

Las Palmas de Gran Canaria, 12 may (EFE).

– El sindicato UGT ve «al borde del colapso técnico» el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de Las Palmas de Gran Canaria por insuficiencia de medios humanos y materiales, ha asegurado este martes su responsable regional de Bomberos, Raúl Esclarín, que ha pedido mejoras a la alcaldesa, Carolina Darias (PSOE).

Una deficiente proporción de bomberos respecto al volumen de población, que «no llega a uno por cada 4.

000 habitantes» cuando debería ser de uno por cada 1.

000 de acuerdo a recomendaciones europeas; una plantilla envejecida, con una media de edad de 52 años, y vehículos obsoletos son los factores que ponen en cuestión dicho servicio, a juicio del sindicato.

Raúl Esclarín ha formulado estas críticas con motivo de una rueda de prensa convocada por UGT en el marco de una campaña de ámbito estatal promovida por su organización para reclamar que se apruebe en España una Ley Básica de Bomberos que estandarice los requisitos físicos y de formación que se exigen para incorporarse a su profesión, así como las condiciones laborales de quienes la desempeñan.

La razón es que «nos encontramos en España con disparidades dentro de la Administración» según de qué estamento y en qué lugar de la geografía presten sus servicios los profesionales del sector, de modo que «en algunos municipios o algunas provincias o comunidades autónomas, los compañeros y las compañeras son personal funcionario, en otras son personal laboral y en otras voluntarios», ha expuesto.

UGT demanda, frente a la situación que plantea, «dar una respuesta a la ciudadanía con personal propio de las administraciones públicas y con personal especializado», ya que -ha sentenciado Esclarín- «esto no lo podemos dejar de la mano de Dios, con voluntariedad de personas que a veces se forman o a veces no tienen la formación adecuada».

El sindicato aboga, desde ese planteamiento, por promover una ley específica de bomberos en el conjunto del país y, al tiempo, establecer normas que conduzcan a lograr la homogeneización de esos profesionales que demanda en cada comunidad autónoma.

Esclarín ha aludido, como ejemplo, a la realidad de otros países, abundando en el caso un bombero francés, que ha dicho «se forma en una escuela nacional y, una vez se ha formado en esa escuela nacional, como hacen los policías nacionales aquí en España, y luego se le manda a Lyon, a Marsella o a París».

El secretario de Servicios Públicos de UGT en las islas, Francisco Bautista, que le ha acompañado, ha insistido en que es necesario también tomar medidas encaminadas a alcanzar esa uniformidad en el ámbito de Canarias, informando de que ya se han iniciado contactos a tal fin con el Gobierno autonómico.

Bautista se ha referido, para exponerlo gráficamente, a lo sucedido con los policías locales del archipiélago, que, pese a trabajar en distintas islas y a las órdenes de diferentes ayuntamientos, comparten requisitos de ingreso y condiciones laborales a partir de que el Gobierno canario asumió la tarea de unificarlos.

De tal modo que «ahora hay una ley de coordinación de las policías a Canarias, de las policías locales y del Cuerpo General de la Policía Autonómica de Canarias», así como una academia regional específica que forma y examina a los aspirantes a agentes de cualquier punto de las islas por igual, ha señalado.

Raúl Esclarín ha destacado que esa necesidad de mejora es especialmente acuciante en Las Palmas de Gran Canaria, donde, «cuando tenemos una emergencia grande, siempre tenemos problemas para atenderlas».

EFEcms/jmr