Puerto del Rosario (Fuerteventura), 14 may (EFE).
– Las dos centrales eléctricas de emergencia que se están ejecutando en el Polígono Industrial de La Herradura, en el municipio de Puerto del Rosario (Fuerteventura), permitirán cubrir gran parte del déficit energético de la isla y prevenir posibles apagones, según ha anunciado este jueves el Gobierno de Canarias.
Estas infraestructuras forman parte de las medidas extraordinarias adoptadas tras la declaración de emergencia energética en Canarias y están diseñadas como soluciones provisionales que se activarán únicamente en situaciones de riesgo real para el suministro eléctrico, ha informado el Gobierno canario en un comunicado.
El consejero de Energía, Mariano Hernández Zapata, ha visitado en este día las obras y ha destacado que “estas instalaciones responden a una necesidad urgente: garantizar la seguridad del suministro en una isla que presenta un déficit estructural de generación eléctrica, y hacerlo mientras avanzamos en soluciones definitivas más sostenibles”.
De esta forma, Zapata ha asegurado que Fuerteventura será más segura energéticamente y que el Ministerio ya trabaja en las instalaciones, derivadas del concurso de concurrencia competitiva a nivel estatal.
“Cuando llegamos al Gobierno, Fuerteventura contaba con déficit de generación de 50 megavatios y ahora estamos culminando las obras de dos plantas que supondrán 33 nuevos megavatios, avanzamos en instalaciones a largo plazo con las nuevas centrales del concurso de renovación, comenzamos a desmantelar la central de El Charco e impulsamos las energías renovables”, ha indicado.
La planta de emergencia desarrollada por Sampol cuenta con una potencia total de 18 megavatios y está concebida como una instalación temporal, diseñada para operar únicamente en momentos críticos, con una vida útil estimada de tres años.
Desde el punto de vista técnico, está formada por diez grupos electrógenos que permiten una rápida respuesta ante posibles incidencias en el sistema eléctrico, garantizando una alta flexibilidad operativa y una integración eficiente en la red existente, detalla la nota.
Además, durante la construcción de la planta, se contará con cerca de 50 profesionales, que participarán en diversas partes del proceso, la mayoría de ellos de empresas propias de Fuerteventura.
Por su parte, la planta gestionada por Disa, también de carácter modular y provisional, cuenta con una potencia de 15 megavatios distribuida en ocho motores de generación que funcionan con gas propano.
El proyecto tiene además un impacto directo en la economía local, ya que para su ejecución se está trabajando con empresas de Fuerteventura.
En total, se han movilizado alrededor de 55 profesionales durante la fase de obra, y una vez en funcionamiento, la instalación generará entre cinco y diez empleos directos para su operación y mantenimiento.
En conjunto, ambas centrales permitirán aportar hasta 33 megavatios de potencia adicional al sistema eléctrico de Fuerteventura, lo que supone cerca del 60 % del déficit energético actual de la isla, estimado en torno a los 50 megavatios.
El consejero ha subrayado que “estas plantas no son la solución definitiva, pero sí una respuesta imprescindible para evitar situaciones de riesgo mientras se desarrollan las infraestructuras estructurales que necesita Canarias, de la mano del concurso de renovación de centrales”.
Ambas instalaciones han sido diseñadas conforme a los estándares ambientales más exigentes y se integran en el sistema eléctrico insular a través de la subestación de Puerto del Rosario, garantizando en todo momento un funcionamiento seguro y controlado, apuntan desde el Gobierno.
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