Declarado BIC el cultivo de la viña en cordón trenzado del Valle de La Orotava

Santa Cruz de Tenerife, 18 may (EFE).

– El Consejo de Gobierno de Canarias ha declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) inmaterial la técnica del cultivo de la viña en cordón trenzado del Valle de La Orotava.

Esta declaración reconoce el valor excepcional de esta práctica agrícola ancestral que ha sido protegida, custodiada y transmitida durante generaciones por las personas dedicadas al cultivo de la vid, constituyendo uno de los principales elementos identitarios y paisajísticos de esta comarca del norte de Tenerife, ha informado el Gobierno.

La técnica del cordón trenzado se define como un sistema de conducción de la vid mediante el cual se conforman largas parras con sarmientos de diferentes añadas entrelazados entre sí.

Estas estructuras se atan con fibras vegetales o sintéticas para formar un cordón elevado del suelo entre 60 y 80 centímetros, sostenido mediante horquetas de madera o hierro.

El proceso de atado y arqueado de las varas tras la poda constituye la tarea esencial de este método y es el que otorga a las parras su forma singular y diferenciada.

Se trata de una práctica cultural inmaterial de gran singularidad, desarrollada exclusivamente en el Valle de La Orotava, cuya relevancia trasciende el ámbito agrícola para convertirse en uno de los símbolos más representativos de la cultura del vino y del paisaje tradicional de esta zona de la isla, de acuerdo con el ejecutivo.

La protección de esta técnica permite reforzar la preservación de este sistema tradicional frente a las amenazas derivadas de la implantación de métodos de conducción menos laboriosos.

Entre los valores patrimoniales que fundamentan esta declaración destacan su antigüedad, probablemente originada en el siglo XVI, su permanencia ininterrumpida hasta el presente, la implicación de la comunidad portadora en su conservación y transmisión, y su valor etnográfico como expresión de la relación entre las personas y el paisaje.

El sistema de cordón trenzado continúa siendo el predominante en el Valle de La Orotava, donde se emplea en más del 70% de las viñas en explotación.

EFEacp