Las Palmas de Gran Canaria, 20 may (EFE).
– El presidente de Nueva Canarias en Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, ha expresado su preocupación por el hecho de que el Gobierno de Canarias vaya a recurrir durante cinco años a un barco-central eléctrica atracado en La Luz para garantizar el suministro de energía a la isla.
En un comunicado, NC detalla que se trata de un buque de 162 metros de eslora, que alberga seis grupos de generación térmica con una potencia total de 125 megavatios, al que se contrata para evitar el riesgo de que Gran Canaria sufra un apagón general.
Quevedo considera que el Ejecutivo canario «actúa tarde en la toma de decisiones para la previsión de posibles apagones en la isla», por lo que pide que «se acelere la hoja de ruta para hacer transitar el sistema eléctrico desde los combustibles fósiles al predominio de las energías renovables».
A su juicio, se trata de «una medida extrema, fruto de la imprevisión que se ha tenido en esta materia por parte del Ejecutivo canario».
Nueva Canarias defiende que «no es de recibo la decisión de la Consejería de Transición Ecológica, que no solo habla de mantener cinco años en funcionamiento ese barco de producción eléctrica, sino que señala que posteriormente será sustituido por nuevas centrales térmicas».
A su entender, eso supone retrasar más la transición de Gran Canaria hacia las energías renovables.
EFEjmr