Santa Cruz De Tenerife, 18 jun (EFE).
– El organismo autónomo Museos de Tenerife ha aprobado las nuevas normas de convivencia que regularán el acceso de animales de compañía a los distintos centros museísticos de la institución, según ha informado este jueves el Cabildo de dicha isla.
Se trata de una medida orientada a favorecer espacios culturales más accesibles, inclusivos y adaptados a las nuevas realidades sociales, explica la institución en una nota en la que precisa que la iniciativa establece un marco de convivencia que compatibiliza la presencia de animales de compañía con la conservación del patrimonio, la seguridad de las instalaciones y el bienestar del conjunto de visitantes.
Este proyecto nace en consonancia con la nueva legislación de bienestar animal y responde también a una demanda creciente de la ciudadanía, añade.
La implantación de este modelo irá acompañada de un protocolo exhaustivo y estricto que garantizará en todo momento la convivencia, el respeto y la seguridad de todas las personas visitantes pues el objetivo es asegurar que aquellas personas con alergias, fobias o sensibilidades relacionadas con los animales puedan disfrutar igualmente de los museos sin molestias ni incidencias.
Tras su aprobación se inicia un periodo de prueba por tres meses en el Museos de Naturaleza y Arqueología (MUNA) y en las sedes de la Casa Lercaro y Casa de Carta del Museo de Historia de Tenerife (MHT), y quedan fuera de esta prueba, temporalmente, la Cueva del Viento, el Centro de Documentación Canarias y América (CEDOCAM) y el Castillo de San Cristóbal, situado en los bajos de la plaza de España de Santa Cruz de Tenerife.
Sin embargo, por sus especiales características, los expertos han considerado que el Museo de la Ciencia y el Cosmos no es un espacio adecuado para que puedan entrar mascotas.
Las normas contemplan, entre otros aspectos, la obligatoriedad de que los animales permanezcan sujetos mediante correa no extensible, mantengan un comportamiento adecuado durante la visita y cuenten con las condiciones sanitarias exigidas por la normativa vigente.
Asimismo, se prevé la posibilidad de prohibir o restringir el acceso a determinadas salas o espacios por motivos de conservación o seguridad.
Las nuevas normas también recogen la responsabilidad de las personas propietarias sobre cualquier incidencia que pudiera ocasionarse durante la visita, así como la obligación de atender en todo momento las indicaciones del personal del museo.
EFEasd