Puerto del Rosario (Fuerteventura), 28 ago (EFE).
– El Cabildo de Fuerteventura ha logrado financiación europea para un proyecto de recuperación, protección y conservación genética de los palmerales de la especie ‘Phoenix canariensis’ de la isla.
Los palmerales autóctonos de Fuerteventura, así como los de Gran Canaria y los de ‘Phoenix atlántica’ de Cabo Verde han obtenido esta financiación, dentro del programa ‘Palmac’ (Conservación y resiliencia de los palmerales insulares macaronésicos mediante técnicas genéticas, sistemas de información geográfica y modelos predictivos), ha informado este viernes el Cabildo majorero en un comunicado.
Este programa está cofinanciado con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) a través del programa de cooperación territorial Interreg VI-D Madeira-Azores-Canarias (MAC) 2021-2027.
En el caso de Fuerteventura, los trabajos sobre el terreno ya se han iniciado y se centran en aplicar medidas de mejora y restauración de los palmerales naturales de Madre del Agua, en el municipio de Pájara, y Gran Tarajal, en el de Tuineje.
El programa Palmac estudia en profundidad las poblaciones de palmerales naturales acogidos al mismo para, ante los efectos del cambio climático, encontrar soluciones que garanticen su supervivencia a medio y largo plazo.
Según ha señalado la presidenta insular, Lola García, los palmerales autóctonos son vulnerables a factores incontrolables como plagas externas y los cambios medioambientales drásticos por lo que el Cabildo lidera iniciativas para su conservación, como su incorporación al proyecto Palmac, cuyo objetivo es la adaptación de los palmerales a estos cambios mediante técnicas genéticas y modelos predictivos.
La consejera de Reserva de la Biosfera del Cabildo Fuerteventura, Marlene Figueroa, ha explicado que este proyecto «es otro ejemplo de la importancia que tiene la investigación científica y la colaboración a todos los niveles más allá de las fronteras nacionales para superar los efectos nocivos del cambio climático; unos efectos que padecemos localmente pero que se extienden por regiones enteras del planeta».
El catedrático de Botánica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Sosa, ha puesto en valor que se trata de una «iniciativa medioambiental destinada a la conservación de los palmerales insulares frente a los efectos de la sequía y el cambio climático».
A través del Palmac se realizan diferentes actuaciones sobre el palmeral natural de Madre del Agua, como la instalación y seguimiento de trampas para la vigilancia fitosanitaria y el control preventivo de la Diocalandra frumenti.
Además, se retiran hojas y restos vegetales secos para sanear los ejemplares de palmera, se quita y gestiona la biomasa seca acumulada en el terreno con el objetivo de reducir el riesgo de incendios y se tritura parte de la biomasa retirada para reutilizarla como acolchado, lo que contribuye a conservar la humedad del suelo y reducir la erosión.
Por último, se aprovechan algunos troncos de palmeras muertas para colocarlos transversalmente en las laderas.
Con esta técnica poco invasiva y de reutilización de materiales naturales presentes en la zona se ayuda a frenar la pérdida de suelo fértil.
Ambas especies de palmeras se enfrentan a amenazas comunes como la reducción de los recursos hídricos y el aumento de las temperaturas, factores que comprometen su supervivencia a medio y largo plazo.
Los socios del programa Palmac pretenden alcanzar un análisis amplio sobre las realidades de estas especies de palmeras en los distintos archipiélagos con el objetivo común de encontrar soluciones válidas para la región.
Estos trabajos permiten identificar ejemplares y poblaciones de interés para la conservación y generar información que sirva de base para desarrollar actuaciones de restauración y mejora de los palmerales sobre el terreno, indica la nota.
EFE1011279evs/cas