Santa Cruz De Tenerife, 28 ago (EFE).
– La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha impuesto la pena de tres años de cárcel a un interno de la cárcel Tenerife II por tráfico de drogas y la obligación de pagar una multa de 2.
800 euros tras recibir diversas sustancias estupefacientes al concluir un vis a vis.
Durante la vista se aceptaron como hechos probados que el 5 de junio de 2024, el procesado recibió durante un encuentro con varios familiares entre las 18:15 y 19:45 diversas sustancias estupefacientes y psicotrópicas para su distribución en el interior del recinto.
Ante las sospechas que había por parte de los funcionarios de que esta entrega iba a tener lugar, se obtuvo autorización para realizarle una prueba radiológica con el fin de poder comprobar si llevaba ocultas en el interior de su cuerpo drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.
Tras terminar el encuentro y una vez que se le comunicó al acusado que se le iba a trasladar a un centro hospitalario para comprobar si era cierta la información recibida, el preso terminó por entregar la totalidad de las sustancias que llevaba en el interior de su cuerpo.
En concreto, se le intervinieron 58 gramos de hachís, 17,5 de cocaína con una pureza del 86% y casi diez de un componente que se utiliza para el corte de la droga y su posterior venta.
En total, los estupefacientes intervenidos tenían un valor en el mercado ilícito de algo más de 1.
400 euros y las autoridades no dudan de que estaban destinados a su venta entre los internos del establecimiento penitenciario.
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