Las Palmas de Gran Canaria, 4 sep (EFE).
– La carretera de Aríñez, en la cumbre de Gran Canaria, se ha reabierto al tráfico tras concluir las obras ejecutadas para reparar los daños que obligaron a cerrarla a consecuencia de la borrasca Therese, según ha anunciado el Cabildo de la isla.
Dicha vía, la GC-400, situada en el término municipal de San Mateo, es una de las casi veinte carreteras donde dicha borrasca causó desperfectos que obligaron a contratar 18 obras de urgencia a la corporación insular, según explica en un comunicado.
El cual destaca que la de Aríñez es la penúltima que quedaba por volver a estar operativa, restando actualmente solo la de Temisas.
La GC-400, que ya había registrado daños meses antes a resultas de otra borrasca anterior, la llamada Emilia, requirió finalmente de una inversión de 526.
000 euros, 100.
000 más de presupuestados en un primer momento, para reparar los desperfectos del firme, producto de las lluvias y los desprendimientos, ha informado en el lugar el vicepresidente y consejero de Obras Públicas de la corporación, Augusto Hidalgo, presente en su reapertura.
Un gasto que se enmarca en una partida de 14,3 millones de euros que el Cabildo estima habrá gastado finalmente en costear las 18 obras de urgencia en carreteras motivadas por la borrasca, añade la nota.
EFEcms/pcr