La Candelaria trata de arritmias a 175 pacientes con una técnica de impulsos eléctricos

Santa Cruz de Tenerife, 18 sep (EFE).

– El hospital de La Candelaria ha tratado a 175 pacientes que padecen fibrilación auricular, un tipo de arritmia que puede derivar en insuficiencia cardíaca o accidentes cerebrovasculares, con una técnica que utiliza impulsos eléctricos para actuar sobre el tejido cardíaco.

Este balance se remonta a hace dos años, cuando comenzó a aplicar la técnica denominada ablación pulsada (PFA), que permite preservar los tejidos sanos que se encuentran alrededor de la zona afectada y se plantea cuando los tratamientos habituales no consiguen controlar adecuadamente la patología.

El mayor beneficio que aporta es la rapidez y seguridad del proceso, repercutiendo en el bienestar del paciente y permitiendo una recuperación más cómoda, con escaso dolor posterior, lo que facilita que pueda recibir el alta pocas horas después de la intervención, detalla la Consejería de Sanidad en un comunicado.

Hasta la aparición de esta alternativa se utilizaban principalmente dos procedimientos, uno de ellos, la ablación por radiofrecuencia, en la que se introduce un catéter a través de las venas hasta alcanzar el corazón y se aplica energía en forma de calor para eliminar el tejido afectado.

El otro era la crioablación, que utiliza un balón para congelar las áreas de tejido que originan la arritmia, consiguiendo un efecto similar al de la ablación convencional.

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca sostenida que se presenta con mayor frecuencia, y su incidencia ha aumentado paralelamente al progresivo envejecimiento de la población.

Esta enfermedad consiste en una alteración del funcionamiento eléctrico normal del corazón.

Como consecuencia, las aurículas dejan de contraerse de manera adecuada, mientras que los ventrículos reciben impulsos de forma irregular y pueden hacerlo a una velocidad excesiva.

Esta situación dificulta que el corazón pueda desempeñar correctamente su función.

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