Alertan de nuevas formas de consumo y explotación sexual mediante las tecnologías

Las Palmas de Gran Canaria, 23 sep (EFE).

– Las jornadas anuales de ‘Sensibilización contra la trata con fines de explotación sexual’ que organiza la congregación religiosa Oblatas a través de su programa de ayuda a las víctimas de este delito ha abordado este miércoles la necesidad de hacer frente a los nuevos escenarios favorecidos por el uso intensivo de la tecnología.

Así lo ha puesto de manifiesto en la inauguración del evento la directora del Programa Daniela-Oblatas, Asunción Bartolomé, quien ha destacado la necesidad de crear conciencia sobre la magnitud de este delito, que ha definido como «la forma contemporánea de la esclavitud», cuya modalidad más creciente son los trabajos forzados, la más violenta es la trata con fines de explotación sexual, mientras que la criminalidad forzada es la que está más en auge.

Bartolomé ha instado a todos los agentes que acompañan a las víctimas de estos delitos a mantenerse actualizados y consultar las investigaciones más recientes sobre los nuevos entornos tecnológicos utilizados para captar y explotar a mujeres y niñas con estos fines, ya que su prevención y persecución requieren respuestas distintas.

La coordinadora de Oblatas, Yanira Santana, ha aludido a «los nuevos retos» abordados en las jornadas este año, que ha circunscrito a las nuevas tecnologías, para destacar que esta misma vía ayuda al programa a acercarse a mujeres que pueden estar siendo explotadas con fines sexuales o coaccionadas para ello.

No obstante, ha admitido que hay que actualizarse en este ámbito a partir de los estudios más recientes para atender esta realidad, que se expondrán en este foro.

Santana ha informado de que el programa Daniela-Oblatas puede llegar a atender a medio millar de mujeres al año en Canarias, a las que brinda atención ambulatoria, recursos de acogidas o trabajo de calle.

El perfil de las víctimas es muy variado: normalmente se trata de mujeres migrantes latinoamericanas, sobre todo venezolanas y colombianas, «pero no nos podemos olvidar de la realidad local y de la nacional», ha dicho.

Santana ha cifrado entre un 15 y un 20 el porcentaje de víctimas canarias, que ha considerado «bastante significativo» y que «también está en aumento debido a la vulnerabilidad que hay» en las islas a nivel socioeconómico, laboral y a la hora de acceder a una vivienda, una realidad que también afecta a menores víctimas de estos delitos, un colectivo que crece igualmente.

Sobre los problemas para acceder a una vivienda que afecta a la población en general, Santana ha subrayado que en estos contextos de mayor vulnerabilidad, donde no hay un empadronamiento, un contrato de trabajo, o una situación administrativa regular, empujan a muchas mujeres a quedarse en prostíbulos o clubes porque no tienen un lugar donde vivir.

Santana ha destacado la presencia en estas jornadas de la escritora, activista y formadora rumana Amelia Tiganus, quien esta tarde ofrecerá la conferencia ‘La revolución de la ternura: sexualidad saludable frente al sistema prostitucional’.

«Es desgarrador escuchar a una víctima en primera persona, una superviviente de trata, pero a pesar de ser desgarrador y de ser impactante, es la pura realidad, y poder tener el privilegio de acercarlo a la población y que sea escuchado nos va a permitir también romper con muchos de los estereotipos y prejuicios que la población en general tiene ante esta realidad que es muy estigmatizada», ha referido.

Sobre el papel que tiene la sociedad para combatir estos delitos, Santana ha resaltado que «las prostituciones están en viviendas privadas y en pisos de Airbnb», por lo que la ciudadanía debe disponer de las herramientas correctas para saber detectar posibles circunstancias de explotación para contribuir a prevenir y proteger a estas víctimas.

La directora del Instituto Canario de Igualdad, Ana Padrón, ha manifestado que «hasta que las mujeres no sean libres y su libertad y su dignidad dejen de tratarse como una mercancía, no podremos vivir en una sociedad verdaderamente igualitaria».

En el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, la concejal de Igualdad de Las Palmas de Gran Canaria, Betsaida González, ha estimado que nos encontramos ante la esclavitud del siglo XXI, una situación que requiere que instituciones y ciudadanía se impliquen.

Convencida de que en esta lucha hay que «poner el foco en el putero», la edil no se ha manifestado sobre la posibilidad de que Las Palmas de Gran Canaria apruebe una ordenanza por la que pueda multarse el consumo de estos servicios, como ya hacen otras ciudades españolas, como Getafe, Sevilla o La Línea de la Concepción (Cádiz).

«De momento, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria forma parte de una red de municipios que luchan y combaten la trata de personas y la trata de mujeres», ha afirmado al respecto.

EFEpcr/mrgz(foto)