Bruselas, 24 sep (EFE).
– La patronal pesquera europea, Europêche, y la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF), que representa a los pescadores, han exigido este jueves a la Unión Europea la renovación urgente del acuerdo de pesca con Mauritania, que expira el próximo noviembre, ante el temor a que se paralice el acceso a esas aguas de la flota europea, que incluye buques de Andalucía, Galicia, Canarias y del País Vasco.
Los buques de diez Estados miembros, entre los que está España, se benefician de ese protocolo, que permite capturar hasta 280.
050 toneladas al año de marisco, especies demersales, atún y pequeños pelágicos.
El protocolo entre la UE y Mauritania, que se remonta a 1987, expira el próximo 14 de noviembre.
Patronal y pescadores piden que si no es posible concluir las negociaciones para la renovación antes de esa fecha, exista una prórroga inmediata de un año del acuerdo actual, para garantizar la continuidad de las actividades pesqueras y evitar cualquier interrupción para la flota europea.
En caso de que el acuerdo no se renueve o prorrogue, piden la activación automática de las ayudas por parada temporal, tanto para las empresas pesqueras como para los trabajadores afectados.
Según aseguran, a menos de dos meses de que expire el protocolo actual, la incertidumbre sobre su continuidad se está convirtiendo en una grave preocupación para el sector.
«Sin un marco renovado, muchos buques de la UE que operan actualmente en aguas mauritanas podrían verse obligados a dejar de pescar a partir del 14 de noviembre, lo que crearía graves perturbaciones para las empresas pesqueras, las tripulaciones y la cadena de suministro en general», alertaron en un comunicado.
«La fecha límite se acerca rápidamente y la flota europea necesita certidumbre.
Una interrupción de las actividades pesqueras a partir del 14 de noviembre tendría graves consecuencias para los buques, las tripulaciones y las empresas.
Instamos a la Comisión Europea a actuar con urgencia y garantizar que el acuerdo se renueve a tiempo, sin ninguna interrupción de las actividades pesqueras» dijo el presidente de Europêche, Javier Garat.
Por su parte, Juan Manuel Trujillo, presidente de la sección de Pesca de la ETF, alertó de que una ruptura en las negociaciones «dejará inmediatamente amarrada a la flota europea en la región, creando un vacío que las flotas de terceros países, que operan bajo normas ambientales y laborales mucho más bajas, llenarán rápidamente».
Eso se plasmaría, aseguró, en la pérdida de «puestos de trabajo de numerosos tripulantes europeos y locales que trabajan en la flota de la UE».
El acuerdo ofrece cerca de un centenar de licencias para buques de diez países comunitarios; España destaca entre sus beneficiados, con más de 50.
A cambio, la UE otorga una compensación al país africano por 60,8 millones de euros y entre los escollos para un nuevo acuerdo destacan las peticiones de Mauritania sobre esa contrapartida económica.
Por categorías, en el caso español, se ven beneficiados los marisqueros (andaluces), los atuneros, los buques dedicados a la merluza negra y los palangreros.
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