(actualiza con el paso del incendio de Santa Lucía de Tirajana a situación de ‘controlado’ y con una estimación de la superficie afectada, unas dos hectáreas)Las Palmas de Gran Canaria, 24 sep (EFE).
– El Cabildo de Gran Canaria ha dado por controlados los dos incendios forestales declarados este jueves en la isla: el que afectaba a una zona de palmeral de El Ingenio, en el término municipal de Santa Lucía de Tirajana, y el que se había iniciado en El Saucillo, en Gáldar.
En un comunicado, el Cabildo subraya que ha resultado «fundamental la rápida intervención coordinada de medios aéreos y terrestres, a lo que se añadió la práctica ausencia de viento».
Dos helicópteros del Cabildo de Gran Canaria y otro del Gobierno de Canarias, a los que se sumaron dos unidades aéreas del Ministerio de Transición Ecológica, intervinieron de manera casi inmediata en el incendio de El Ingenio, que ha quemado unas dos hectáreas de terreno y ha obligado a desalojar por precaución seis viviendas.
Fueron movilizados también tres brigadas Bravo y otra Presa de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, una dotación del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria y otras 20 personas de los diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad y Protección Civil, hasta sumar un frente común terrestre integrado por alrededor de 60 operarios y operarias.
Desde un inicio, este fuego de Santa Lucía de Tirajana fue considerado como un incendio de alto potencial, debido a la orografía de la zona y por las condiciones extremas de calor, sequedad de la vegetación y baja humedad relativa.
De hecho, la isla en su totalidad -a partir de la cota de los 400 metros de altitud- se encontraba desde las 08.
00 en alerta máximo por riesgo de incendios forestales.
El incendio de El Ingenio afectó a una zona de palmeral y obligó al desalojo de seis viviendas.
También se quemaron algunas chozas y chamizos que había en la zona, alguno de los cuales alimentó también las llamas al contener plásticos y materiales, precisa el Cabildo.
Para llegar a la estabilización, los equipos desplazados trabajaron con las descargas de agua desde el aire sobre los focos detecatados y el refresco del perímetro con el objetivo principal de evitar que el fuego se adentrara en los barrancos, además de actuar en la cabecera para tratar de reducir su paveseo y la posible aparición de focos secundarios, así como prevenir que el incendio sobrepasara la carretera GG-65.
Ahora continúan las labores para avanzar hacia su control.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y el consejero de Medio Ambiente, Raúl García Brink, se desplazaron pasado el mediodía al Cecopin para seguir de cerca la evolución del incendio y del operativo para su contención.
Ambos han destacado la labor coordinada y rápida de los medios disponibles y han lanzado un mensaje de prudencia al conjunto de la población, recordando que la isla continúa en alerta por riesgo de incendios forestales.
«La mayor parte de los incendios tienen que ver con imprudencias, así que hay que tener mucho cuidado, porque hace mucho calor y eso significa que la vegetación está muy estresada», ha afirmado Morales.
Mientras persista la alerta, permanecen en vigor varias restricciones obligatorias con el objetivo de extremar la precaución y preservar el territorio.
El Cabildo de Gran Canaria recuerda a los ciudadanos que está prohibido encender fuego en todo tipo de espacios abiertos, así como su uso en los albergues, zonas de acampada, áreas recreativas y zonas de descanso de la red de carreteras, tanto en los espacios habilitados para ello como a través de cualquier clase de sistema portátil.
Asimismo, no está permitido el uso de la zona de acampada de Llanos de La Mimbre y del área recreativa de Tamadaba, ni el acceso rodado a ambos espacios por la carretera GC-216, salvo para las y los vecinos del lugar y para los servicios públicos.
Del mismo modo, en lo que se refiere a las quemas agrícolas o forestales, el Cabildo de Gran Canaria ha suspendido temporalmente todas las autorizaciones concedidas para la quema de rastrojos, pastos permanentes, restos de poda y restos selvícolas mientras se mantenga el riesgo.
Tampoco está permitida la introducción ni el uso de material pirotécnico, y queda prohibida la utilización de maquinaria cuyo funcionamiento genere deflagración, chispas o descargas eléctricas en los montes y en las áreas rurales situadas en una franja de 400 metros a su alrededor, así como la actividad de carboneo y el uso de fuego en la apicultura.
Igualmente, está prohibido el acceso y el tránsito por montes y terrenos forestales, incluyendo pistas y senderos, debido a las condiciones meteorológicas y al riesgo de incendio.
El Cabildo precisa que quedan excluidos de esta prohibición los residentes, los servicios públicos y el personal de vigilancia, prevención y extinción de incendios, así como los pastores.
EFEjmr