Santa Cruz de Tenerife, 25 sep (EFE).
– El satélite Alisio- 1, primera misión espacial propia del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha captado desde el espacio una mancha de petróleo asociada al petrolero Caroline Bezengi, encallado en las proximidades de la isla omaní de Al Qibiliya, en el archipiélago de Al Hallaniyat, en el mar Arábigo.
La imagen, obtenida el 22 de septiembre con la cámara infrarroja Drago-2, permite distinguir la extensión del vertido alrededor del buque y supone una nueva demostración de las capacidades de esta tecnología, desarrollada en Canarias por el equipo de IACTEC-Espacio, para la observación de la Tierra y el seguimiento de fenómenos con impacto medioambiental, informa el IAC.
La detección y monitorización de vertidos de combustibles en el océano es, de hecho, una de las aplicaciones para las que fueron concebidos Alisio-1 y Drago- 2, junto con el seguimiento de incendios, volcanes, inundaciones, procesos de desertificación o evolución de cultivos.
Una cámara especialmente sensible a la presencia de petróleoLa imagen obtenida por Alisio-1 es una composición en falso color realizada a partir de las dos bandas espectrales de Drago-2, centradas en 1100 y 1600 nanómetros.
Ambas se encuentran en el denominado infrarrojo de onda corta o SWIR, una parte de la luz invisible para el ojo humano que permite obtener información de la superficie terrestre y marina que no puede apreciarse en una fotografía convencional.
La banda situada en torno a los 1100 nanómetros resulta especialmente interesante para este tipo de observaciones porque los vertidos de petróleo y las mezclas de petróleo y agua que se forman en la superficie marina presentan una respuesta característica en esta región del espectro, lo que puede ayudar a diferenciarlos del agua circundante.
El equipo de IACTEC-Espacio ha contrastado además la observación de Alisio-1 con imágenes obtenidas por los satélites Sentinel, dentro del programa europeo Copernicus.
Drago- es una cámara compacta diseñada para observar la Tierra en el infrarrojo de onda corta y desarrollada íntegramente por IACTEC-Espacio y a bordo de ALISIO-1 ofrece una resolución de aproximadamente 50 metros por píxel, frente a los cerca de 300 metros por píxel de su predecesora, Drago-1.
Una misión propiaUna de las ventajas de disponer de una misión propia es la posibilidad de programar observaciones sobre zonas concretas de interés cuando la órbita y las condiciones de adquisición lo permiten.
Esta flexibilidad permite utilizar Alisio-1 para estudiar fenómenos específicos y comprobar sobre casos reales las aplicaciones para las que fue diseñada su tecnología.
La observación del Caroline Bezengi permite ahora validar una de esas aplicaciones sobre un episodio real de contaminación marina: la detección y seguimiento de vertidos de hidrocarburos desde pequeños satélites.
El Caroline Bezengi permanece encallado en una zona rocosa próxima a la isla de Al Qibliyah, perteneciente al archipiélago omaní de Al Hallaniyat.
El IAC indica que el Ministerio de Transportes, Comunicaciones y Tecnologías de la Información de Omán ha informado de las operaciones de salvamento y contención del vertido, desarrolladas en colaboración con autoridades nacionales y especialistas internacionales y dificultadas por las condiciones meteorológicas y marítimas de la zona.
El incidente que dejó al petrolero varado se produjo en junio de 2026 y distintas informaciones a las que alude el IAC, señalan que el buque sufrió daños antes de encallar, pero la causa concreta del incidente no está establecida de forma concluyente.
El episodio ha sido seguido mediante diferentes sistemas de observación por satélite y en agosto, las autoridades omaníes estimaban que la contaminación visible en superficie se extendía por unos 400 kilómetros cuadrados, aunque la extensión y distribución de una mancha de petróleo puede cambiar de forma significativa por efecto de las corrientes, el viento y el oleaje.
Más allá de este caso concreto, el IAC destaca que la observación pone de relieve el interés de disponer de tecnologías propias capaces de detectar fenómenos similares en otras regiones, incluidas las aguas próximas a Canarias.
EFEspf