Santa Cruz de Tenerife, 27 sep (EFE).
-El entrenador de La Laguna Tenerife, Jaka Lakovic, ha reconocido que su equipo estuvo «mal» en el acierto ofensivo en su estreno en la Liga Endesa ante el Casademont Zaragoza, aunque se ha mostrado satisfecho con el análisis general que extrae del partido.
«Ha sido un partido típico del primero de la temporada, donde las emociones y los nervios han dominado, sobre todo en el primer cuarto.
Creo que hemos entrado bien, teniendo muchos tiros abiertos en nuestro ataque, pero nuestro acierto hoy no ha sido bueno durante todo el partido», ha explicado el técnico aurinegro.
Lakovic ha señalado que el encuentro se rompió a finales del segundo cuarto, en un tramo de tres minutos y medio en el que el Zaragoza tomó ventaja no solo en el marcador, sino también en las sensaciones.
En ese periodo, los tinerfeños protagonizaron ataques «con demasiado bote», intentando jugar de forma demasiado individual, mientras que el conjunto aragonés anotó «algunos tiros muy difíciles».
El entrenador esloveno ha destacado el cambio experimentado por su equipo tras el descanso, cuando lo vio «mucho mejor y más sólido, tanto a nivel defensivo como ofensivo», además de haber sabido «leer mejor nuestro ataque, su defensa y mejorado nuestro rebote ofensivo y defensivo».
Ese cambio permitió al Tenerife no conceder ningún punto tras rebote ofensivo en la segunda mitad, después de haber encajado diez en la primera, una circunstancia que, según Lakovic, castigó bastante a los canarios.
Sobre el desenlace, ha aseverado que el partido estaba «controlado», pero consideró que en la última jugada, en la penetración de Marcelinho, la acción «se debería haber penalizado como una falta disruptiva» de acuerdo con la nueva normativa.
El colegiado, ha continuado, no lo consideró así y la acción derivó en un contraataque del Zaragoza que terminó con el triple de Jaworski que certificó la victoria del conjunto aragonés.
Lakovic ha reconocido que el desenlace ha afectado anímicamente al grupo, aunque ha destacado que sus jugadores realizaron «un gran trabajo y un gran esfuerzo» ante un equipo que les obligó a competir hasta el final.
A su juicio, ese esfuerzo ayudará al equipo a hacer el «cambio de chip» para el partido del miércoles, que afrontarán como un «nuevo desafío» en una nueva competición y ante «un equipo potente».
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