Santa Cruz de Tenerife, 28 sep (EFE).
– El Cabildo de Tenerife avanza en la delegación a los ayuntamientos de la isla de competencias para autorizar determinadas actuaciones en conjuntos históricos que no dispongan de Plan Especial de Protección en vigor y en entornos de protección de Bienes de Interés Cultural (BIC).
La iniciativa tiene como objetivo simplificar los procedimientos administrativos, reducir los tiempos de tramitación y facilitar a la ciudadanía la realización de determinadas actuaciones, lo que evita que para intervenciones de menor entidad sea necesario tramitar una autorización previa ante dos administraciones.
La directora insular de Patrimonio Histórico, Isabel de Esteban, recalca en un comunicado que éste es «un paso importante para hacer compatible la protección rigurosa de nuestro patrimonio con una administración más ágil, cercana y eficaz».
Explica que hay actuaciones que, por sus características y escasa incidencia patrimonial, pueden ser gestionadas directamente desde los ayuntamientos «con todas las garantías».
De Esteban subraya que «la protección del patrimonio no consiste en generar más burocracia, sino en garantizar que las intervenciones se hagan correctamente.
Con esta delegación evitamos duplicidades, facilitamos el trabajo de los municipios y, sobre todo, simplificamos los trámites a los ciudadanos».
El acuerdo adoptado por el Cabildo contempla la delegación de la autorización previa a la licencia municipal para determinadas actuaciones en conjuntos históricos exceptuando aquellos que cuenten con Plan Especial de Protección en vigor y en entornos de protección de BIC con categoría de Monumento y Jardín Histórico cuya primera fábrica sea posterior a 1960.
Entre las actuaciones que pueden asumir los municipios se encuentran las obras interiores en inmuebles; el pintado de fachadas en colores blancos, grises o beiges; la reparación de fisuras y grietas sin modificar acabados ni materiales; la reparación de carpinterías; la impermeabilización y mantenimiento de cubiertas; la instalación de placas solares en cubiertas cuando no sean visibles desde la vía pública; y los cambios de uso que no impliquen obras o intervenciones.
La delegación alcanza también determinadas intervenciones en espacios públicos, como la apertura de zanjas, bajo las condiciones de protección previstas para posibles hallazgos; la celebración de eventos, fiestas y rodajes con instalaciones desmontables; y la ocupación de espacios públicos con mobiliario de terrazas, siempre que se respeten las condiciones establecidas para preservar los valores patrimoniales.
La delegación requiere la aceptación expresa de cada ayuntamiento mediante acuerdo plenario y su posterior publicación.
El Cabildo mantiene, además, las funciones de seguimiento y control, de manera que los municipios deben remitir al Servicio Administrativo de Patrimonio Histórico las licencias o autorizaciones concedidas en ejercicio de estas competencias.
En este proceso ya han avanzado diferentes municipios de Tenerife con acuerdos plenarios y publicación de la delegación, entre otros, Buenavista del Norte, Candelaria, Garachico, Güímar, Icod de los Vinos, La Matanza de Acentejo, La Orotava, Los Realejos, El Rosario, San Juan de la Rambla, San Miguel de Abona, Los Silos, Tacoronte y Vilaflor de Chasna.
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