Las Palmas de Gran Canaria, 29 sep (EFE).
– La Orquesta Filarmónica de Gran Canaria trabajará por diversificar aún más el público de su tradicional temporada de Conciertos Escolares y en Familia, abiertos a espectadores desde un año de edad, facilitando el acceso y la participación de personas con discapacidad con medidas específicas en su programa de 2026-2027.
Una iniciativa que tendrá su máximo exponente con la puesta en escena en abril del año próximo del espectáculo «Historia del soldado», que, con música de Stravinski por banda sonora, se propone como «una experiencia multidisciplinar accesible, contemporánea y reflexiva» que combina música, teatro y danza inclusiva, según se ha destacado al presentar este martes dicha temporada.
Subrayando, en todo caso, que las acciones dirigidas a acercar a espectadores con necesidades especiales llegarán a toda la oferta de este nuevo ciclo, compuesta por un total de 70 conciertos escolares que sumarán 22.
400 plazas y otros 12 familiares, estos complementados con talleres previos a cada función en sí.
La accesibilidad de niñas y niños con discapacidades o diversidad funcional se promoverá reservándoles plazas específicas en la sala Gabriel Rodó de la Filarmónica donde se celebran las actuaciones cuando se soliciten previamente, equipando el recinto con nuevas señalizaciones que les hagan más amable el tránsito por allí y habilitando incluso una sala de reposo donde atenderles de ser preciso.
Sala esta destinada a «calmar aquellos estímulos que les puedan provocar reacciones no deseadas en algún momento, ofreciéndoles un espacio de tranquilidad, de acogida también, que facilite que se sientan cómodos, en definitiva», ha explicado el coordinador artístico de la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, Juan Márquez.
«De lo que se trata es de hacer nuestra sede mucho más previsible, para que cuando lleguen los niños y las niñas a los conciertos sepan qué se van a encontrar, entiendan mucho mejor el espacio», a fin de evitar que, a resultas de determinados estímulos a los que sean más sensibles, «no estén tan acelerados o se puedan encontrar en situaciones incómodas para ellos», ha resumido.
El vicepresidente de la Fundación Orquesta Filarmónica, Pedro Justo, ha destacado, además, la diversidad de la gama de edades a las que se dirige la propuesta, pues -ha dicho- «tenemos conciertos para más de un año, para más de 3 años, para más de 8 años y para más de 12 años», dentro de un programa en el que trabajará una treintena de artistas.
Una temporada cuyas actuaciones se extenderán entre los meses de noviembre de 2026 y de febrero, marzo, abril y mayo de 2027, ha detallado.
Y Juan Márquez ha querido aclarar que, si bien en su oferta no faltarán funciones protagonizadas por la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria al completo o parte de sus músicos, así como por sus secciones de jóvenes o coros, con música de míticos compositores clásicos, también habrá conciertos o espectáculos que combinan lo sonoro con el teatro y dedicados a estilos diversos, como el jazz o los ritmos tribales africanos o americanos.
Espectáculos como «La jungla swinguera.
El ritmo que despertó la selva», «Érase una vez en el cine», dedicado este a bandas sonoras de películas que los menores redescubren en una nueva dimensión tras haberlas hecho suyas, no pocas veces, más ligadas a las imágenes de la gran pantalla que a los instrumentos de los que han surgido, o «Barrio Barroco».
Singular creación esta última que buscará hacer más cercanas composiciones clásicas de siglos atrás al alumnado nacido después del 2000 presentándolas como acompañamiento de danzas de baile urbano, fusionando el arte actual con el de siempre, ha recalcado.
EFEcms/pcr