La mujer, cuya expareja está acusada de matar a su hermano, dice que le tenía mucho miedo

Santa Cruz de Tenerife, 29 sep (EFE).

– La mujer, cuya expareja está acusado agredirla y amenazarla y de matar a su hermano cuando intentaba protegerla, ha declarado este martes, en la segunda sesión del juicio con jurado, que el año que convivió con el encausado pasó mucho miedo, estuvo aislada y era humillada de forma constante.

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha acogido esta mañana la continuación de esta vista en la que al procesado se le atribuyen dos supuestos delitos de amenazas, un intento de asesinato del que fue víctima la mujer y haber acabado con la vida de su hermano en noviembre de 2022 en el municipio de Guía de Isora.

La expareja ha declarado por videoconferencia desde Ceuta donde se fue a vivir tras estos sucesos y aunque le ofrecieron pagarle el viaje para estar presente en la Sala, lo rechazó porque no quería volver a revivir lo ocurrido.

De hecho, tuvieron que apartar al acusado a un punto en el que no fuera posible verlo a través de las cámaras a petición de ella, quien además se vio imposibilitada de declarar en varias ocasiones por los llantos.

Ha recordado que se conocieron a través de una amiga de su hermana, que estuvieron un año hablando por teléfono hasta que se decidió a venir a Tenerife para convivir con él en un local que a la vez utilizaba como peluquería en Playa San Juan.

A los nueve meses el hombre le consiguió un trabajo en un restaurante cercano pero a partir de aquí comenzaron los episodios de celos y continuo control hasta el punto de que le instaló en el móvil una aplicación para saber lo que hacía y con quien hablaba.

Uno de los sucesos más graves que tuvieron lugar los días previos ocurrió cuando el procesado se acercó al establecimiento en el que trabajaba con una navaja que siempre llevaba encima y la obligó a salir antes de tiempo, a la vez que insultaba al personal, parte de los cuales declararon en la sesión de hoy martes.

Luego en la guagua también la amenazó con el arma para que no mirara a ningún hombre, de manera que cuando se lo contó al hermano que estaba con ellos, éste le dijo que se fuera a vivir con él a un garaje que el propio acusado le había conseguido.

Dos días más tarde, el 27 de noviembre es cuando entró por una ventana con dos cuchillos, los amenazó con matarlos y presuntamente atacó a la mujer y cuando el hermano salió a buscar ayuda lo persiguió y agredió con la navaja, mientras que el arma de grandes dimensiones y el móvil se quedó dentro y no los recuperó porque ella los escondió.

Impotente fue testigo de como acababa con la vida de su hermano a pocos metros sin poder hacer nada confesando que vivió todo lo ocurrido “con mucho miedo” además de temer también por su vida hasta el punto de que hoy en día le cuesta recordar con exactitud lo ocurrido.

“Mató a dos personas, no sólo a mi hermano, porque desde entonces estoy como muerta”, ha relatado la mujer, que ha precisado que está en tratamiento psicológico y debe tomar pastillas para dormir.

La defensa ha aprovechado este estado de confusión para intentar demostrar diversas contradicciones que considera “de peso” entre las declaraciones de la mujer en sede judicial hace cuatro años y la versión que ha dado hoy, en aspectos como la posición que tenía el hermano al ser acuchillado, dónde ocurrió el ataque y el arma que utilizó.

En la sesión de este martes, también ha declarado una vecina que grabó un video desde el balcón de su casa, al despertarse por el alboroto pero tampoco pudo relatar de forma detallada lo que vio por el tiempo transcurrido, los nervios y el shock que, según ha dicho, siente cuando revive aquella noche.

La Fiscalía pide que se le imponga un total de 4 años por dos delitos de amenazas, 15 por las lesiones causadas a la mujer y 25 por el asesinato de su hermano así como el pago de 20.

000, 25.

000 y 200.

000 euros por cada uno de los cargos.

El Ministerio Público y el abogado de la familia quieren que se tenga en cuenta el agravante de reincidencia dado que ya había sido condenado por un delito de violencia de género, parentesco y consideran que el crimen se llevó a cabo con alevosía y sin estar afectado por una enfermedad mental o intoxicado.

La defensa mantiene su inocencia pero como alternativa en caso de que sea declarado culpable pide que se tenga en cuenta el atenuante de intoxicación etílica, por drogas y anomalías psíquicas que le han sido detectadas pero que no se trataba.

A lo largo de otras siete jornadas está previsto que declare una lista de alrededor de medio centenar de testigos, entre vecinos, familiares, peritos, guardias civiles y personas que de una forma u otra están relacionadas con el incidente.

Mañana está previsto que comparezcan más vecinos y compañeros de trabajo y los guardias civiles que intervinieron aquella noche.

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